Esto me escribió el otro día una persona:
“Estoy como en una montaña rusa, unos días estoy muy, muy bien junto a mi marido haciendo cosas juntos. Él se muestra muy cariñoso y noto que me ama…”
¿Qué bonito mensaje no?
Sí, esto es algo muy común que ocurre después de la infidelidad.
Y ocurre que si la pareja se ha dedicado tiempo para
…hablar de cosas,
…de todas esas tantas y tantas cosas que muchos años
…se callaron
…no hablaron
…evadieron
…ignoraron,
…se hicieron los suecos
…y bla bla, bla bla bla bla
Pues una infidelidad también produce acercamiento.

No nos vamos a engañar…
¿Verdad que tú te callabas… montón de cosas en tu relación?
¡¡¡O si no te callabas, pues seguro se callaba tu pareja porque no sabía
…gestionar tus preguntas
…se había acostumbrado
…se sentía ignorado
…o confuso o, o, o….
No, no estoy justificando nada.
Ni su infidelidad, ni que si uno es el bueno y el otro el malo del paredón.
Esto de la infidelidad no es una peli de policías y cacos.
Ni de narcos y FBI
Ni siguiera de indios y vaqueros.
Lo que casi estoy seguro es que en tu relación había algo que NO estaba pasando…
Después de una infidelidad, muchas veces hay un acercamiento en la relación
Y puede que tu pareja te haya pedido perdón
…decenas de veces
…y te ha dicho que no se siente orgulloso de su pasado
…de lo que ha hecho
…que no sabe cómo ocurrió
…y que se le cae la cara de vergüenza
…y te ha explicado el por qué sucedió
Sí, normal. Esto es normal cuando las aguas se calman después de una infidelidad.
Pero…en aguas calmadas nacen tormentas.

Sí, mira lo que continuaba diciendo la misma persona de arriba:
“En otras, ocasiones viene el resentimiento y empiezo a torturarme imaginándolo con su amante y me deprimo y siento una rabia impotente.
Estoy indecisa
…antes no era así,
…esto me ha sacudido en una forma muy cruel
…lo miro y no sé qué persona tengo delante
…me siento engañada
…sigo pensando que no puedo volver a confiar”
Y decía mucho más, pero ya es más íntimo y no lo voy a contar.
Lo cierto es que su email acababa así:
“…y como bien dices tú, Óscar, esto ha destapado algo que ya tenía dentro de mi, algo había muy dentro de mi alma…Ahora soy consciente
Y por último me hizo esta pregunta:
¿Si me inscribo a tu programa, voy a poder liberarme de este resentimiento, dejar la rabia, la impotencia a un lado y parar la montaña rusa…?
La respuesta es SÍ. ROTUNDO SÍ.
Pero antes de inscribirte, tienes que hacer un test y ver si cumples con los requisitos para que yo te puedo ayudar.
El test es gratuito. Y para hacerlos haz clic aquí.

Óscar
PD: Si no has probado la infidelidad, mejor prueba la montaña rusa.
“Le pregunté si disfrutó más con su amante y esto fue lo que me dijo…”
Así empezaba un email de un lector que recibí el otro día. Luego te digo lo que le respondió su pareja, pero antes dime…
¿Te hizo también esta pregunta tu pareja cuando descubrió tu infidelidad?
Porque yo me digo una cosa ¿de verdad es necesario que te pregunte si te gustó más con tu amante?
Sí, entiendo que tienes miedo de perder a tu pareja, pero que sepa si te gustó más, pues…
yo creo que eso va a alimentar tu miedo a perderle ¿no te parece?…
Y le haría más daño. Y tú no quieres eso. Estoy seguro de que no.
Y es que lo pongas por donde lo pongas, no es una pregunta de esas sanas que le vayan a sacar del pozo donde ahora se siente.
Y entonces ¿para qué la hace?
Para entender. Tu pareja quiere entender…
Y si tú estás totalmente sumido/a en la culpabilidad y arrepentimiento seguro que tú también quieres entender
…qué te pasó…
…cómo no pudiste pararlo
…por qué le haz hecho este daño
…por qué
…por qué
…por qué
…por qué
…por qué
…por qué
Porque estás que te hierves de sufrimiento por dentro, no puedes parar la mente y empieza a ser insufrible.
¿Cuántos kilos has perdido?
¿Te sigues pasando el día llorando?
¿Siguen tus voces martillando tu cabeza y diciéndote lo mala persona que eres?
Si tuvieses al mago de la lámpara y te pudiese conceder solo un deseo, seguro que le pedirías que te mande al pasado para tomar otra decisión.
Recuperar la confianza de tu pareja no tiene que ver con hacerle un retrato robot de cada segundo que viviste. Que lo sepas.
Y también ten cuidado con lo qué respondes porque ahora tu pareja está muy sensible a que le mientas.
Si descubre mentiras pues, como que la confianza no solo no la recuperas, sino que la entierras más hondo.
¿Cuál es la mejor respuesta ante estas preguntas tan incómodas?
Pues las respuestas correctas.
Por cierto ¿cómo vas de autoestima?

Porque una persona que se siente
…culpable
…en deuda
…arrepentida
…y que sus voces internas se la están comiendo a trocitos por dentro día a día,
no creo que tenga buena autoestima.
Y menos auto valía.
Y sin ninguna de las dos, autoestima y auto valía, tu habilidad de responder y tus respuestas pueden ser la boca de un dragón.
Así le respondió su pareja.
“Que no, que lo que me gustó más fueron sus abrazos y el hecho de que me regalaba sus oídos”.
Resulta que esta lectora fue infiel porque le faltaba
…autoestima,
…auto valía
…es decir, que buscaba
afecto, cariño, dedicación, atención, abrazos, oídos…

Si es que sí pues…
¿Por qué no te regalas mi guía para recuperar tu autoestima y auto valía?
Óscar

Las experiencias son aprendizajes para ambos, podemos hacer también la vista gorda, ignorar la experiencia, pero si aún te falta algo para aprender puede que repitas la historia…
¿Te identificas con esto? Cuando estaba reconciliándome con mi esposo después de descubrir la infidelidad, así como escribí en los artículos anteriores me preguntaba con ¿Qué hago si vuelve a engañarme? …….. y si ya conoces mi experiencia desde el principio habrás visto los riesgos, los aciertos y desaciertos, el dolor, la frustración y cuando todo parecía volver al fin a la calma y normalidad se aproximaba una noche especial, te cuento…
Una noche aguardaba que mi esposo llegase del trabajo, toda arreglada, no es para presumir, pero me sentía bella, lucía espectacular con mi vestido, las niñas lucían impecables, teníamos un importante acontecimiento social, pero cuando llegó no quería ir. Sorprendida, sin entender el repentino cambio de planes, acepté que no quisiese ir pero esta vez no me quedaría en casa, como era de costumbre, yo estaba dispuesta a ir sola con las niñas. Esta idea no le agradó para nada, por lo que se preparó y fuimos juntos. Pero quien imaginaría lo que estaba justo por venir, para sorpresa mía vi a la mujer allí.
No pasó mucho tiempo para que las miradas de mi marido y la mujer se cruzasen, allí estaban nuevamente los dos, lo nervioso e inquieto que él se sentía con su presencia me llamaba la atención.
Terminada la fiesta, donde por cierto no nos divertimos, regresamos a casa sin comentarios y fuimos a dormir. Unos minutos más tarde me despertó un “bip…. bip….” llegó un mensaje al móvil de mi esposo, esperaba que conteste, que lo lea, pero había quedado profundamente dormido. Ni modo que lo deje sin leer, pudiera ser una urgencia, pues a estas horas de la noche, pensaba.
Tomé el celular y no me lo podía creer,¿esto era cierto?, ¿Veo lo que veo? Ella le había enviado un mensaje. Así que sin más, contesté fingiendo que era mi esposo, intercambiamos mensajes por buen tiempo y compruebo mis sospechas, el romance entre ellos no había terminado.
Esta vez mi dolor era mucho mayor, está vez él ya no podía decir que era un descuido, que ha sucedido porque no evaluaba la dimensión de sus actos, esta vez yo debía aceptar la realidad y que definitivamente algo andaba mal, escapaba de mis posibilidades encontrar una salida, ya lo había intentado todo, no me quedaba nada en la imaginación que podría hacer o cosa que aún no hubiese intentado hacer para salvar mi matrimonio.
Por la mañana al despertar mi esposo, no encontró su celular y me preguntó:
-Tocaste mi teléfono, ¿vos lo tenés? Dámelo. Con una voz tosca
– Sí, lo tengo, pero no te lo daré, hasta que me expliques algunas cosas.” le respondí.
En ese momento cambió su expresión, su lenguaje corporal lo decía todo, mi mirada era contundente, él ya sabía que tratar de inventar historias sería inútil, no hubo muchas palabras, ni grandes discusiones, una sola cosa era de esperar.
La escena de ver partir a mí esposo y de juntar sus cosas se repitió, pero ésta vez yo misma le ayudé a empaquetar todo para que saliera de la casa. Algo en mí era distinto, sentía que salir de esta situación no iba a ser fácil, que no me había servido hacer lo que había hecho, que para tener resultados diferentes convendría que hiciese las cosas diferentes y si quería dejar de sufrir era imprescindible hacer algo que aún no sabía qué era, que aún no había descubierto.
Analizaba y pensaba, ya me he humillado, pisé mi dignidad y no ha servido ¿Qué más necesito hacer? Así que los días siguientes, después de sentirme completamente rendida, me levanté de ese sillón en donde me consumía en lágrimas y puse toda mi energía en buscar la salida, “debe haber alguna salida” me decía.
Dedicaba día y noche a esta tarea, estaba dispuesta a salir de la situación en que estaba, porque consideraba que mis hijas se merecen una madre, ya habían pasado suficiente tiempo conmigo llorando y ocupada luchando por mi matrimonio.
No se merecían una madre que se compadecía de ser la esposa frustrada y de su mala suerte. A pesar del esfuerzo, el malestar interior no mermaba, no dejaba de doler la desilusión, pero no me permitía bajar los brazos, fue así que una puerta se iba abriendo para mí, allí estaba exactamente aquello que necesitaba en ese momento.
Y así fue como empecé a encontrar respuestas a través de la ayuda de amigos, familiares, psicólogos, terapeutas, libros, vídeos, audios y profesionales de relaciones de pareja. Muchas veces no me gustaba lo que encontraba, otras sin embargo me identificaba exactamente con lo que leía e iba descubriendo.
Pasaron meses desde que mi esposo se había ido de la casa y mi vida era como una montaña rusa, a veces sin esperanza y otra confiada en que todo estaba ocurriendo para algo mejor, aunque no fuese capaz de verlo.
Si quieres hacer como yo lo hice pues te deseo el mejor de los éxitos para que también encuentres las fuerzas diarias, la perseverancia y paciencia, pero si quieres ganar tiempo y bienestar en tu vida en semanas, haz clic en este enlace y da el gran salto de tu vida para recuperar tu equilibrio interior y tu tranquilidad.
Quiero quitarme el dolor de la infidelidad, ayúdeme por favor…
Así fue el asunto del mensaje que recibí hace unos días de Karina, una mujer que llevaba 20 años con el dolor de la infidelidad de su marido.
Sí, ¡20 años!
No te voy a copiar todo el mensaje porque además de ser varios emails que nos hemos intercambiado, es un tema muy personal y yo soy muy respetuoso con las historias que me cuentan mis lectores.
Resulta que en su primer email me dijo que ya no podía más.
Que había aguantado mucho dolor durante todo este tiempo.
A pesar de haber pasado tanto tiempo, aún se sentía defraudada, traicionada y con rabia.
Y que todo había vuelto a resurgir porque había encontrado hacía unos meses unos mensajitos en el whatsapp del teléfono de su marido y este le había negado que conoce a la persona que se los envía.
Y esto la encendió:
Más mentiras ¡No! – me dijo. Estos mensajes me hacen recordar todo lo que ocurrió en el pasado.
Y claro, esto es normal, porque el dolor, como en su día no se lo había quitado del todo, había hecho lo que hace la mayoría, enterrarlo en su “sótano interior” y ahora estaba volviendo a surgir.

Yo le pregunté qué había hecho en su día, hace 20 años, para superar el dolor. Y me dijo que al principio no mucho, pero que luego, estuvieron en terapia de pareja, como 8 meses juntos, y ella siguió otros 6 meses más.
Y que sí, la terapia les había hecho algo, pero que también luego ella había dejado la terapia porque veía que a partir de un punto no le hacía nada.
Y como su marido parecía que había cambiado, pues siguieron juntos, y dejaron la terapia. Y también dejaron un resto del dolor dentro de ellos…
Luego tuvieron otro niño, y bueno como bien sabrás, pues un niño más en casa te mantiene ocupado que te hace olvidarte de otras cosas…
Y todo siguió hasta hace unos meses, que encontró esos dichosos mensajitos cariños “de otra” en el whatsapp.
La cosa es que esta mañana esto es lo que me ha escrito Karina:
“Oscar, estos quince días como alumna de tu programa Reconciliarte han sido los más transformadores de mi vida. El módulo en el hablas de la traición, ha sido lo mejor que he escuchado en años de la infidelidad. Ojalá me hubiera dicho mi terapeuta hace 20 años lo que tú me has dicho. Estoy ahora con los ejercicios del módulo y sí que noto como mi dolor ha bajado mucho…”
Y sí, no te niego que me he emocionado, porque si algo sé que hace mi programa reconciliarte es quitar el dolor de la traición por la infidelidad de tu pareja.
Y esto ocurre de forma eficiente, con un método científico probado, eficaz y sin necesidad de largas ni cortas terapias.
Yo no sé cuánto tiempo llevas tú con el dolor de la infidelidad…
…pero si te acaba de pasar o llevas 20 años como Karina…
…que sepas que te lo puedes quitar de forma segura en mi programa reconciliarte.
¿Qué hace falta para que formes parte de mi programa Reconciliarte para superar la infidelidad como lo hizo Karina…?
Solo dos cosas:
1.- Que hagas un test gratuito que te envío por email…
2.- Que me compartas los resultados también por email
Si sale positivo, entonces te podré ayudar y te daré la información para que te inscribas.
Si mi programa no te puede ayudar, también te lo diré cuando me envíes el test.
¿Quieres que te envíe el test?
Suscríbete haciendo clic aquí y te lo envío.

Óscar

La verdad es que cuando me contaron esta historia no daba crédito. Pero luego sí que yo también he sido de este tipo de perro alguna vez…
A ver si soy capaz de contarte esta historia tan bien como me la contaron a mi (lo de la infidelidad se lo añadí yo…)
Decían que una mujer, Laura, tenía un pastor belga hermoso como mascota, y al perro le encantaba pasarse horas tumbado en un rincón de la casa donde el suelo era de madera y estaba calentito
Pero había una particularidad, y es que cada vez que el perro se movía, se quejaba.
Un día Marisa vino a pasar el fin de semana con su amiga Laura y se extraño al ver al perro tumbado, molesto y aullando cada vez que hacía determinado movimiento.
Y entonces le preguntó a Laura:
- ¿Qué le pasa a tu perro que se queja de esta manera?
- Ahhhhh, es que le gusta ese lugar, pero está acostado sobre un clavo y cada vez que se mueve le duele.
- ¿Y…, por qué no se mueve?
- Hmm…porque “le molesta lo suficiente como para quejarse pero no lo necesario como para cambiar de lugar”
Y aquí fue cuando me vi identificado. Y seguro que tú también.

Con la infidelidad he visto exactamente esto mismo que el perro. A la mayoría de las personas les duele, pero también la mayoría de las personas siguen tumbadas sobre el clavo.
Les pasa como al perro, se acostumbran al dolor, se quejan, se lamentan, pero no se mueven de lugar.
Las personas que se quedan con el dolor de la infidelidad y se quejan, y hacen poco o nada, o haciendo mucho pero no eficaz, que es como hacer nada, es porque siguen eligiendo el clavo.
Si tienes un clavo y ya te acostumbraste a él, pues ya sabes por qué es. Sigue ahí, que no pasa nada.
Si te está doliendo, y te lo quieres quitar, muévete…
Ven a mi próximo taller en directo para superar la infidelidad. (Es en directo, pero Online)
Haz clic aquí para más información

Óscar Durán Yates
PD: Y no importa si antes has hecho poco, nada o mucho. Solo tienes que tener el clavo y tu herida tiene que ser lo suficientemente dolorosa para decir basta.
Alguna vez te hiciste ésta pregunta, si te ha tocado vivir la infidelidad seguro que sí.
En el artículo anterior ¿Atónita, paralizada porque tu pareja te fue Infiel? te contaba cómo un torbellino de sentimientos me hacían sentir como si hubiese pasado la peor catástrofe.
En esos momentos, cuando confirmé que mi pareja se había ido con otra, no podía pensar con coherencia y sucedió que…
…pasaron los días,
…las semanas transcurrían
y luchaba para aclarar mis ideas entre sus suplicas de perdón y sus palabras de arrepentimiento.
Nuestros buzones del WhatsApp se inundaban de mensajes que iban y venían y yo pasaba los días queriendo comprender lo que nos había sucedido, queriendo encontrar la respuesta al ¿POR QUÉ…?

¿Por qué estaba pasándome esto? ¿Por qué mi marido se había ido con otra mujer?
¿Por qué yo? ¿Por qué a mí?
¿Y por qué, por qué y por qué….?
…pero ninguna respuesta que encontraba llenaba el vacío de mi corazón.
Mi malestar no desaparecía y por momentos el dolor que sentía en mi pecho me estallaba.
Las promesas de fidelidad y un sinfín de palabras para convencerme a que volviera con él, que lo perdonara, que le diera otra oportunidad, era lo de escuchar todos los días:
– Te amo, eres la mujer de mi vida, no puedo estar sin ti.
– No quiero perderte.
– Amo a mis hijas y a mi familia, no seas egoísta, piensa lo que sufrirán tus hijas si no me das otra oportunidad.
– Por favor no tires nuestro matrimonio fuera, dame una oportunidad de ser el esposo que tanto quieres que sea.
– Yo sé que podemos ser esa pareja que tanto deseas.
– Perdóname y podremos ser felices otra vez, etc, etc…
Tantas lágrimas derramadas, sus palabras me sonaban sinceras, pero yo sentía mucho miedo de repetir la misma experiencia, aunque no podía contemplar la idea de no volver a intentarlo
Necesitaba tener “la seguridad de que ella” no lo volvería a molestar, además de tener la certeza de que realmente habían terminado con el romance para que yo le volviese a dar un voto de confianza.
¿Cómo tener esa certeza? – Me preguntaba.
Ahí voy de nuevo, con otra idea. Llamé a la mujer y le pedí que volviéramos a hablar.
Nos encontramos, hablamos e hice el esfuerzo de ponerme en su lugar para comprenderla mientras la escuchaba, dejé de verla como mi enemiga.
Juntas programamos una reunión para enfrentar la situación y así saber si era cierto lo que nos decía este hombre del cual ambas estábamos enamoradas o volveríamos a caer todos en el mismo juego.
El momento llegó. Nos reunimos los tres, ella mi cómplice y él ni enterado de lo que le esperaba enfrentar ese día.
Quedó sorprendido al vernos la cara a las dos juntas, daba la impresión de que quería salir corriendo, pero no se atrevió a dejarnos paradas.

¡Qué situación! Esa noche presencié una típica discusión de pareja entre ellos dos.
Me parecía patético que ellos se reprochasen mutuamente y yo como esposa presenciarlo y peor aún, ni les incomodaba mi presencia.
Para parar lo que no hubiese tenido fin, les interrumpí y les propuse un acuerdo.
Le dije a él: – Elige con quien te vas a quedar, a quien de las dos quieres, a la que no elijas se apartará de ti y no molestará más”
Después de lo presenciado, no sabía qué esperar, ya no creía más las palabras de amor, arrepentimiento y promesas que me decía, bien podría decidir quedarse con ella, pero después de que todos aceptamos el acuerdo, él eligió.
Quedarse conmigo fue su elección, ella estalló en ira, llanto y le dijo unas cuantas cosas más antes de terminar esa reunión.
Transcurridos unos días mi esposo regresó a casa, ahora no solo confiada en su sinceridad, sino también en que la mujer se apartaría como habíamos pactado.
Considerar la posibilidad de hacer mejor las cosas esta vez me hacía sentir más esperanzada.
Daba lo mejor de mí, hacía lo que podía para que lo pasado quedase como una amarga experiencia en nuestra historia y pareciera que todo volvería a ser normal, las sobras de la infidelidad se estaban mitigando.
Transcurrieron 3 meses de intentos para avivar nuestro matrimonio, podría decir que él se estaba convenciendo de que podríamos volver a ser felices juntos, ya no lo percibía tan reacio.
La constante lucha interna para poner confianza donde no la había realmente me demandaba mucha energía, reprimía muchos pensamientos.
Aplicaba el pensamiento positivo porque realmente quería apostarlo todo.
Esas cosas de mí que no le gustaban a él las estaba tratando de corregir.
Es cierto, todo esto puede funcionar, pero hay una manera más eficiente, eficaz y duradera de superar el dolor porque tu esposo se fue con otra para ver cómo haz clic aquí
Gladys
No hagas nada con este mensaje…
…si prefieres quedarte con el dolor de tu infidelidad
Pero si te gustaría superar la infidelidad, haz una cosa muy sencilla:
Déjame ver si puedo ayudarte
Y… ¿cómo voy a saber si te puedo ayudar?
He preparado un cuestionario anónimo con 5 preguntas, cuatro de tipo test y una pregunta de acción. (La más importante).
Al responderlas, tú vas a descubrir si eres de las personas que se quedarán con el dolor muchos años o si eres de las personas que consiguen superarlo.
¿Te interesa saber esto?
Insisto.

Según respondas la pregunta nº 5, será la diferencia entre superar la infidelidad o quedarte con ella no se sabe cuánto tiempo.
Este articulo acaba aquí.
Pero tu dolor por la infidelidad seguirá y seguirá y seguirá como el brazo del gato chino que colocas en una estantería…
Te puedo imaginar.
Inmóvil, mirando al vacío.
Queriendo salir de estas y no saber cómo.
Quebrándote de dolor sin saber cómo pararlo.
El aire te falta, sientes que te ahogas y tampoco sabes cómo quitarte la presión del pecho…
Y así, te puedo describir muchos más síntomas.

La cosa es sencilla.
Si estás aquí, leyendo este artículo estás como ese gato chino, como el de la foto…
Y te vas a quedar así de chino o así de gato y lleno de dolor…
¡¡Estás tardando mucho…!! ¿A qué esperas…?
Sí, porque lo que tienes que hacer es hacer clic abajo y hacer el test:
Haz clic aquí si tu pareja fue el traidor
Y si fuiste tú el que se “equivocó”, aquí… (Sí, también entiendo que te sientas culpable)

Óscar
PD: Si tienes alguna pregunta, me escribes.

La infidelidad no llega de un día para el otro, como relato en artículos anteriores cada paso vivido.
Hoy seguimos el viaje por mi experiencia y si estás leyendo este articulo es posible que también es tu experiencia hoy, de forma diferente puede ser, pero esa desesperación que he sentido cuando efectivamente estaba confirmada mi sospecha y ya no me quedaban excusas para no actuar y ver lo que no quise ver es quizá lo mismo que tú sientes hoy.
Después de escuchar de la propia boca de la mujer que estaba saliendo con mi esposo llegué a casa y me senté inmóvil, atónita, tratando de asimilar todo lo que había escuchado y vivido.
Mientras, se acercaba la hora que llegaría mi esposo del trabajo, todavía no tenía claro qué iba a hacer, pero después de esto me resultaba muy duro la idea de verle la cara a mi marido.
Por momentos yo estaba inundada en lágrimas y en un torbellino de sentimientos que me hacían sentir como si hubiese pasado la peor catástrofe y no podía pensar con coherencia.
Cuando llegó no pude contenerme, empecé diciéndole que su juego había terminado, que ya no había cómo mentirme más, que lo sabía todo.
Él, sin saber qué me pasaba ahora, ni entender por qué tenía esta reacción, aún intentó negarlo, trataba de hacerme creer que eran imaginaciones mías.
Pero lo solté:
Ya no más, ella me lo ha contado todo, no empeores las cosas. ¡Cállate y vete! ¡No quiero verte más!
Sí, no pude evitarlo. Le pedí que se vaya por lo menos hasta que pueda sentirme un poquito mejor y pudiera saber qué haría con mi vida, con mi familia, con todas las ilusiones que se me habían roto.
En este momento no podía tomar decisiones, ni tampoco podía hablar más, solo necesitaba espacio, tranquilidad y respirar un poco de calma.
Con la mirada al suelo, su orgullo entre las piernas, sintiéndose acorralado por sus mentiras, finalmente reconoció que merecía ser echado de su propia casa y aceptó lo que tanto había negado.
Recogió las cosas más básicas y con gran dolor en su semblante, con gestos lentos para retrasar el tiempo, su cuerpo me hablaba a gritos pero en silencio.
A él le habría gustado escuchar un “Está bien, quédate. Volvamos a hablar”, pero eso que tanto le hubiese gustado escuchar yo no podía dárselo en este momento.
Cómo me hubiera gustado recibir ese día así como tu hoy recibes un mail que me diga lo que te estoy contando…
…que me señale con una flecha haz clic aquí
…para que puedas ver con más claridad lo que estás viviendo,
…que me ayudara a encontrar calma y tranquilidad,
…que me ayudara a ser objetiva en un momento de tanto dolor
…y que pueda ser más sencillo pensar, decidir y actuar sin miedo,
…sin culpa
…y sin esa rabia que me consumía,
Ese email que yo nunca recibí, aquí te lo entrego en forma de este artículo para tí: >>haz clic<<
Gladys
PD: Si quieres saber como comenzó mi historia, lee mi artículo Quien puede entenderte ahora
Te contaba en el artículo anterior ¿Quién puede entenderte mejor cuando tu pareja ha sido infiel? la culpa que sentí por el dolor que le pudiera causar a mis hijas, me sentía una mala madre porque ellas vivían esa experiencia, el miedo que sentía por estar confirmando mi sospecha que mi esposo se estaba viendo con otra mujer, emocionalmente estaba quebrada, pero mi experiencia no terminó ahí te sigo contando que me pasaba en esos días

A la mañana siguiente
Él se dirigió a su trabajo, las niñas intentaron quitar el hierro a la situación con sus sonrisas y cariños antes de marcharse a la escuela y yo, una vez más, me quedaba como la esposa escandalosa con sus celos infundados, como “la bruja” que perdía los papeles por sus imaginaciones. Pero esta vez, había algo distinto en mí que no estaba dispuesta a ignorarlo. Mientras las horas pasaban, sin saber muy bien qué decisiones tomar, mi mente estaba elaborando un plan que ni yo misma podía imaginar. Tenía la seguridad de que debía actuar rápido, ya que tenía las pistas en frente de mis narices y si no lo hacía pronto la oportunidad de saber lo que realmente pasaba se haría más difusa.
Y apareció una idea en mi mente. ¡Ahí estaba mi plan! No sabía si resultaría, parecía algo arriesgado, pero no tenía tiempo para evaluar y pensar mucho más. Llamé a mi hermana que vive a pocos minutos de casa que viniese a cuidar a las niñas. Tan pronto llegó, sin darle mayores explicaciones, salí de casa con el único objetivo de mirar cara a cara a esa mujer y descubrir la verdad de su propia boca.
Al llegar a su casa la encontré con su hermana. Las saludé, y ella, que algo se sospechaba, buscó la excusa para rehuirme, pero la sorprendí antes de que se retirase del lugar. Nuestras miradas se cruzaron, la vi nerviosa. Yo estaba atemorizada por dentro y aún no sabía lo que iba a decir, pero no podía dejarme llevar por mis nervios. Esta era mi única oportunidad. Me acerqué decidida a ella, mirándola fijamente a los ojos y le dije:
- Merezco al menos una explicación. Quiero escuchar lo que tienes que decirme. No dijo ni una palabra.
- ¿Qué pasa? ¿Qué tienes con mi esposo?– Y con una sonrisa fingida entre el nerviosismo me respondió:
- ¡Nada!
- No mientas. Esta es tu oportunidad, para que me des tu versión. Vine para que hables antes de que haga algo peor que hablar contigo.
Ella siguió negando y llegué a pensar que quizás sí me estaba dejando arrastrar por mis celos. Era verdad que yo no tenía ninguna prueba salvo dos mensajes que tampoco dijesen algo comprometedor. Solo eran sospechas mías. Yo estaba acusando a alguien de algo que podría no ser cierto. Mi miedo intentó apoderarse de mí, sentía temblar mis piernas. Tomé consciencia de que estaba en la puerta de una casa ajena, amenazando con algo que podría ser una difamación. ¿Qué dirían de mí la gente que nos conocía en caso de que todo fuese mi imaginación? Me daba vergüenza imaginar lo que pensarían mis hijas cuando se enterasen de mis celos. Esto podía ser muy bochornoso para todos. Pero no, tenía que llegar hasta el final de la situación. No sé de dónde me vinieron las fuerzas, penetré con mi mirada a esta mujer y le solté sin dudar:
- ¿Desde cuándo? ¿Cómo empezó? ¿Qué está pasando entre tú y mi marido? Te aseguro que la puedo armar muy buena. Si no tienes el valor de confesar la verdad delante de mí, volveré con todos los testigos que te han visto con mi marido. Y son más de uno. Quiero la verdad de tus labios o no dudaré en enfrentarte ante todos los testigos.

Ahora sí empezó a contarme su versión. No me esperaba escuchar tantas cosas, pero conseguí lo que había ido a buscar. Estos fueron los minutos más largos de mi vida. Le agradecí y me marché a casa. A pesar de vivir a pocos minutos de su barrio, el camino se me hizo infinito, mi corazón palpitaba tan acelerado que tenía que controlar mi respiración porque no me sentía, el más pequeño movimiento me suponía un esfuerzo y conducir en estas condiciones fue una proeza. Estuve durante todo el camino con una pregunta goteando mi mente:
- ¿Y ahora qué hago?…
Y tú que estás pasando una situación semejante te preguntarás ¿Qué hacer? Pues hay muchas posibilidades de elecciones que puedes hacer, seguir así como yo lo hice ese día, dejarme llevar por mi instinto, quedarme meses intentando entre aciertos y errores los pasos a dar o puedes ahorrarte gran parte de errores ¿Cómo?
Continuará…
Empieza ahora a superar el dolor que sientes por la infidelidad de tu pareja y descárgate el E-book de Óscar. Es GRATIS en el siguiente enlace: Me fue infiel
¿Cuánto tiempo se tarda en superar el dolor de la infidelidad?
Y quiero dar respuesta a ello, porque veo que es un tema que interesa mucho.
Si tú le preguntas a un terapeuta clásico, te dirá que se puede tardar mucho tiempo.
Es más, te hablará de que tienes que hacer
…el duelo
…aceptar la pérdida
…de que es un proceso
…de que tienes que hacer el pino montando bicicleta y cruzando un puente
…de que no sé cuántas sesiones de terapia, solo, en pareja, en trío
…semanas, meses, años, quién sabe…
¿Es esto malo o bueno?
Es lo que es.
Pero ¿sabes lo que pasa con este sistema terapéutico?

Que no aborda la infidelidad de forma directa. Es como si sales a comprar y te metes a un supermercado a pasear.
Obviamente acabarás comprando cosas… porque
¿quién no tiene cosas que no ha resuelto en su mente de su pasado?
Entonces, con el pretexto de la infidelidad pues sale que si
…la no sé qué de cuando eras pequeño y te saltó agua del charco…
…lo no sé qué cuántos de cuando tu otro novio también te engaño…
…o el patatín patatán de cuando tu mamá te hizo sopa de pescado y no te gustó…
Y de verdad, eso está bien.
Está bien que te pases años de terapia si te gusta.
Si quieres aprovechar la infidelidad para pasearte por el supermercado de tu consciencia y hablar de todo lo que hay en las estanterías de tu memoria, pues hazlo.
Pero solo te quiero advertir que para sanar, curar, quitarte el dolor de la infidelidad y liberarte del sentimiento de traición, de la mentira, el engaño, no hace falta largas e interminables terapias.
¡¡¡No hace falta!!!
Otra cosa es que tú quieras quedarte con el dolor mucho tiempo.
O que tu terapeuta no conozca una forma rápida de abordar el tema de la infidelidad.
O que te interese por otras razones quedarte como estás.
Entonces, ¿cuánto tiempo se tarda en superar una infidelidad?
Pues mira, te voy a responder a la pregunta con los emails que recibí ayer de los alumnos que asistieron a la última edición de mi taller OnLine que hago periódicamente y que se llama:
Supera la infidelidad ahora
Lo que nadie te ha contado sobre la infidelidad y tienes que conocer si estás pasando por una.
Esto es lo que me dijeron los asistentes:
Martín, de México:
“Llevo desde enero en terapia una vez por semana. Estoy muy contento con mi terapeuta, pero me ha gustado mucho tu método porque lo veo muy directo, eficaz. Y desde luego sí que es rápido…Ha sido increíble. Ya me inscribí a tu programa reconciliarte. Y empiezo esta misma noche.
Marta, de España. También me envió un email y me dijo:
Óscar, si me hubiesen contado el resultado de lo que viví en el taller, no me lo habría creído. Llevo meses con este sufrimiento, pero tu manera de explicar y entender la infidelidad no solo es acertado, es que es liberador de la leche…
Ahora sí que veo que puedo quitarme este sufrimiento con tu ayuda. Me he inscrito a tu programa a penas cerraste la sala. Gracias. De verdad, muchas gracias…
Julian. Vive en Estados Unidos.
“Tu forma de ver la infidelidad es tan obvia que se nos pasa por alto solo porque estamos inmersos en nuestro dolor. Pero después de verte trabajar con Mauricio en directo, quiero que me ayudes como le ayudaste a él. Lo he visto muy claro. Ya me inscribí a tu programa.

Entonces, volviendo a la pregunta inicial ¿cuánto tiempo se tarda en superar el dolor de la infidelidad?
Depende. En terapia ni idea.
¿Cuánto vas a tardar tú? Tampoco ni idea.
Yo solo acepto participar en mi programa Reconciliarte a las personas que antes aceptan hacer un test y lo aprueban. Como hicieron las personas de arriba.
¿Qué por qué hago esto?
Simple, si aprueban el test, sé que les puedo ayudar.
Las personas que se han inscrito el otro día en mi programa reconciliarte lo van a conseguir en las próximas 4 semanas o un poquito más, pero por ahí, por ahí lo conseguimos
Sí, sé que suena increíble. Por eso vinieron al taller. (Eso deberías de hacer tú)
Pero antes es conveniente que hagas el test. Si no pasas en test, prefiero que no entres ni al taller.
Es que a mí me gusta trabajar solo con la gente a la que puedo ayudar exitosamente.
¿Serás tú una de esas personas?
Ni idea. Pero si haces el test lo sabremos.
Haz clic aquí si eres el traicionado y quieres dejar de sufrir
Haz clic aquí si eres el que se la pegó a su pareja y te gustaría arreglarlo
![]()
Óscar Durán Yates
Cuando sientes tu corazón salir por la boca porque lo que siempre temías se está por confirmar “la infidelidad de tu pareja”
En las líneas que te entrego hoy te comparto como viví esa experiencia y como fue.
Mi camino, cuando el bache de la infidelidad era el trayecto por andar 
– “Mi amor ya estoy aquí, ¿llegas pronto?Te estoy esperando”
Este fue el mensaje que me encontré en el teléfono de casa al llegar después de haber estado una semana en un congreso en Brasil.
El número me era familiar, hice memoria y caí en la cuenta de quién había escrito el mensaje pero pensé, “se habrá equivocado”.
No obstante, el mensaje siguió dándome vueltas en la cabeza durante días y observaba con más detalles ciertas cosas:
Percibía a mi marido muy pendiente de su teléfono, como si estuviese preocupado por algo y no pudiese descuidarlo un instante.
Estuve muy alerta tratando de atar cabos y me despertó la curiosidad por averiguar más.
Una noche, acostados en la cama por un rato y sin poder conciliar el sueño, me percaté que llegó un mensaje al teléfono de mi esposo.
Me quedé esperando a que él lo lea pero sin el más mínimo movimiento de su parte.
Se me pasó una idea por la cabeza: leerlo yo.
Silenciosamente y con todo el cuidado de no hacer ningún ruido, me levanté, tomé teléfono que estaba sobre su mesita de noche, cerca de su cabeza.
Mi corazón empezó a latir fuerte por el nerviosismo de que me encontrara hurtando su teléfono. Salí precipitadamente del dormitorio y ahí veo el mensaje:
– “HOLA…”
¡Bingo! El mensaje venía del mismo número de aquel otro mensaje misterioso días atrás en el teléfono de casa.
Y lo contesté con un:
– “Hola, bien…¿y vos?”.
No recibí respuesta a mi mensaje.
Resignada, enfrenté el instante de devolverlo sin ser pillada poniéndolo en el lugar que estaba, enchufarlo y dejarlo en la misma posición.
Regresé con mucho sigilo para que mi marido no se despierte y cuando me metí en la cama, sentí gran alivio por no haber sido sorprendida; me quedé pensativa pero con mayor curiosidad de lo que estaba descubriendo y, de repente…
En ese mismo instante irrumpió en el silencio otro “bip, bip”. Esta vez él sí se despertó, tomó su teléfono y miró la pantalla.
Me asomé junto a él para leerlo pero él ocultó la pantalla de mi vista y mi corazón se dispara. Ahora sí mis sospechas se estaban confirmando y empiezo a entender de qué iba todo esto…
Le pedí a mi marido que me enseñe el mensaje pero él rehusó; se lo vuelvo a pedir con más firmeza y una vez más me lo negó. Empezamos a forcejear por el teléfono.
Yo estaba decidida a pillarle infraganti, arrancarle la verdad de sus labios, y mostrarle yo misma las evidencias de mis sospechas.
Estuvimos forcejeando hasta que mis nervios se apoderaron de mis actos y le di una cachetada.
Él enfureció y esto inició una discusión atroz en donde él actuaba como un inocente que no entendía lo que estaba pasando.
En eso un “tocto”, golpearon a la puerta, era mi hija que se había despertado y que pedía entrar para saber qué estaba pasando con nosotros. Hice todo lo posible para convencerla de que regresara a su cama. Se marchó obedeciendo pero contrariada.
Mi marido y yo continuamos discutiendo y esta vez con sus gestos amenazó con pegarme, me hizo retroceder atemorizada hasta encontrarme arrinconada y achicada contra la pared como preparándome para recibir la paliza de mi vida.
Pero me armé de coraje, di un paso al frente y le dije:

– ¡Pégame, pero pégame bien, que te valga la pena, porque será la primera y última vez que me pondrás la mano encima!
En ese instante bajó la mano, retrocedió, tratamos de recobrar la cordura y calmarnos. Yo le pedí una explicación, pero él seguía negando a toda costa mis sospechas.
Esa noche las cosas quedaron así y regresamos a la cama.
Te sientes identificada posiblemente en más de una parte de este relato.
Pero aquí no termina lo que he vivido con la infidelidad de mi pareja.
El sentimiento de culpa por el dolor que le pudiera causar a mis hijas, el miedo a un futuro incierto me paralizaron.
Si hoy estás pasando por esta experiencia y buscas superar ese miedo. El sentimiento de culpa, poner claridad a todo ese revoltijo de emociones que te tienen:
- Paralizada,
- Atormentada
- Intranquila
Te sigo contando la siguiente parte de mi historia aquí
Empieza ahora a superar el dolor que sientes por la infidelidad de tu pareja y descárgate el E-book de Óscar. Es GRATIS en el siguiente enlace: Me fue infiel

Cuando era niño yo vivía en Perú y los fines de semana se paseaba por las calles un señor con un carrito, un organillo y un mono a quien al son de una música se ponía a dar saltos de arriba abajo…
La música era súper pegadiza, como la de los afiladores de cuchillo, que los escuchas desde no sé dónde…
Pues con el monito pasaba lo mismo.
Escuchabas la música y sabías que pronto lo tendrías en frente de tu casa.
…Y claro, el monito te hacía gracias.
…Le dabas una moneda
…y te regalaba un papelito con una frase…
…de esas que esperas que sean la revelación de tu vida
La frase me importaba un pimiento.
A mí me gustaba ver al monito.
Muy mono, por cierto, chiquito y con una cola larga. (Pero mordía)
Y a los adultos les gustaba la frase y les importaba un pimiento el monito.
Y luego, cuando crecí.
Me dejó de gustar el monito y me empezó a importar las frases.
Y sí, realmente cuando estamos muy mal, pues una frase nos puede dar:
…aliento
…esperanza
…confianza.
¡Me encantan las frases!
Las que se hacen más populares que el pueblo, se les llama R E F R A N E S…
Por ejemplo…
- Dios los cría y ellos se juntan
- No hay mal que por bien no venga
- La esperanza es lo último que se pierde…
Pero…

Ninguna frase por maravillosa que sea te va a curar el dolor de la infidelidad.
Entre otras cosas porque después de la infidelidad, ningún refrán te consuela.
Y entonces el hombre que se pasea tocando el organillo es tu mente que anuncia al gorila que tienes dentro y las únicas frases que te da son tus pensamientos de desesperación:
…que si cómo fue capaz de hacerme esto a mí
…que si me siento decepcionado
…que si tengo un dolor en el corazón
…que si lloras
…tienes ganas de desaparecer (incluso de suicidarte) (¡NI SE TE OCURRA!)
Y claro, a ti no te hace ninguna gracia esta música que suena en tu cabeza.
Lo sé.
Sé perfectamente que la traición y la mentira en una infidelidad

… ahogan
… quitan el aire
… el sueño.
… el hambre
Y hasta te quita la esperanza de que puedas quitarte este sufrimiento.
Si quieres poner fin a esta música y mandar a paseo al gorila que tienes en tu mente y dejar de sufrir.
Mira estos vídeos:
Óscar Durán Yates
PD: Yo hago un taller online periódicamente en el que la gente que viene vive todo lo que digo en mis artículos: se libera del sufrimiento de forma rápida. Si quieres participar en estos talleres pídeme información.

Hay tantas creencias falsas sobre la infidelidad que confunden mucho a la gente que de verdad lo pasa muy mal y que se quiere librar del sufrimiento…
La primera (¡Y LA MÁS ARRAIGADA!) es creer que el dolor de la infidelidad se tiene que quedar contigo mucho tiempo.

Si vas a cualquier terapeuta o psicólogo tradicional te dirá:
…tenemos que hacer terapia de pareja,
…recuperar la confianza en la relación
…aprender a perdonar
…esto es un proceso
…no sabemos cuánto se tarda
…tenemos que verlo
…etc
…etc
…etc
Y mientras tanto tú sigues con el sufrimiento dentro. Y con mucho dolor.
Y está bien.Alargar el sufrimiento es también una opción. (Si no te importa el tiempo)
¿Es la única opción? ¡NO!, NO, ¡Y NO!
Otra segunda creencia falsa sobre la infidelidad que confunde mucho es:
…el que fue infiel es el malo, el verdugo.
…quien descubrió la infidelidad de su pareja es el “bueno de la película”, el afectado, el pobre de él o ella..
Este rol de víctima proviene de los cánones de la psicología del siglo XX, que es un modelo de víctimas
¿Qué te propongo yo?
¡Que tires a la basura ese modelo obsoleto!
Ya no sirve, salvo que quieras seguir sufriendo y meterte a largas e indeterminadas terapias.
Te hablo claro como el agua.
En el siglo XXI hay nuevos enfoques del comportamiento humano, que en nada se asemejan a ese anticuado modelo.
Ese modelo sirvió, por supuesto, pero es como si aún quisieras seguir usando el burro como vehículo para transportar mercancías…
Si estás cansad@ y hart@ del dolor de la infidelidad, pues mira, tatúate esto en la mente:
- NO ERES VÍCTIMA
- NO ERES VERDUGO.
¡¡¡Eres CO-CREADOR!!!
¿qué significa esta palabrota?
Que, en una infidelidad, como en el 100% de las experiencias que ocurren en tu relación de pareja…
…¡LAS DOS PERSONAS TIENEN EL 50% DE RESPONSABILIDAD de TODO LO QUE PASA y de lo que no pasa!
¡Sí, de todo!
Sé que esta idea no es de fácil digestión.
¿Es una idea que se te puede atragantar un poquito?
Sí, claro. Por supuesto. Pero es la medicina que te liberará de forma eficaz.
Las medicinas no saben ricas, pero si son buenas y naturales te curan sin efectos secundarios ¿qué más te da tragarte una cucharadita de amargor por un momentito si luego te vas a sentir muy bien?
Si aceptas que tú…
…hayas sido o no el infiel o
…hayas descubierto la infidelidad de tu pareja,
…en ambos casos, ni eres el bueno, ni el malo: eres co-responsable.
La tercera creencia falsa es pensar que el dolor no es posible quitártelo. Y que tienes que vivir con él para siempre.

Esta es la peor de todas y la razón número uno por la cual la gente sufre, sufre y sufre…
Y sufre porque en su mente está la duda.
Y la duda les mantiene en el mismo lugar o te hace avanzar a paso de tortuga o lo que es peor, te hace darle vuelta a la misma cosa…
Insisto, tú eres libre de quedarte con estas creencias. Y están bien si es que no te importa seguir con el dolor de la infidelidad:
…de forma indefinida
…desayunando con el sentimiento de traición
…acostándote en la cama recordando las imágenes del pasado
…aguantando el vacío y dolor que tienes en el pecho
…viéndote la cara de sufrimiento en el espejo día tras día
Si ninguna de estas cosas te molesta todavía, pues sigue así.
No pasa nada.
Sigue en terapia (si es que aún no la has dejado)
Sigue pensando que eres el bueno, el feo o el malo.
Sigue caminando como las tortugas.
Sigue dando vueltas en círculos.
Y si quieres otra cosa que funciona inscríbete
Aquí si fuiste el infiel y ahora te sientes peor que una cucaracha
Aquí si descubriste la infidelidad y piensas que la cucaracha es tu pareja
Óscar Durán Yates
PD: Yo hago un taller online periódicamente en el que la gente que viene vive todo lo que digo en mis artículos: se libera del sufrimiento de forma rápida. Si quieres participar en estos talleres pídeme información.
Cuando me formaba con mi mentor, John Demartini me decía…
“Yo rara vez presto atención a las quejas o las lamentaciones de las personas. Principalmente mira cuáles son sus acciones, porque no importa lo que ellos digan con palabras…” – Así me decía mi mentor
…hasta aquí no es nada del otro mundo…
Pero esto es lo más heavy…
“…cuando las personas se quejan por algo y no lo cambian, solo se debe a que encuentran más ventajas que desventajas en seguir como están…”
Fuerte ¿no?
Ayer recibí unos e-mail de unos lectores (Elena y Jaime) que me contaban su caso y me decían…
Elena: “Descubrí la infidelidad de mi marido en su teléfono. No me lo podía creer y al final lo confirmé y él no pudo más que reconocerlo. Fue el dolor más grande que he sentido…”
Y Jaime me contó:
Jaime: “Estoy en el momento más difícil de mi vida y quiero salir lo antes posible de esta situación. Le fui infiel a mi esposa me siento bien mal, siento que no solo le falté a ella, también a mi familia y a su familia…
Ella está tan herida que cada vez que hay algo en la relación solo menciona todo lo que hice. Me siento solo”
Adivina cuánto tiempo había pasado desde entonces hasta ahora…
¡¡¡5 años!!!

¿cómo se queda la gente 5 años con un dolor como el de la infidelidad que se puede quitar en cuestión de semanas, si sabes cómo…?
Ahora, siguiendo el razonamiento de mi mentor, con el que estoy de acuerdo… la cuestión es… (Y te lo pregunto de frente, aquí en mi blog, cara a cara…)
Para ti Elena:
¿Te has dado cuenta de que uno de los beneficios que tienes de seguir con tu marido después de tantos años de que la infidelidad ocurrió es que lo tienes a la casi totalidad de tus demandas y haces casi lo que quieres con él…?
- Que le reprochas… tu pareja calla
- Que le gritas… no responde
- Que le escupes tu dolor… se siente más culpable
- Que le exiges, le pides, le recriminas… y ¿qué hace tu pareja? – se comporta casi como un corderito…
Y también te pregunto a ti Jaime:
¿Te has dado cuenta de que uno de los beneficios que tiene tu pareja después de tu infidelidad es que te tiene a la casi totalidad de atención de sus demandas y haces lo que tu pareja quiere…?
– Que te reprocha… tú callas
– Que te grita… no respondes
– Que te escupe su dolor… te sientes más culpable
– Que te exige, te pide, te recrimina… y ¿qué haces tú? – Tú lo sabes ¿Es eso lo que más te gusta de tu vida?
Posiblemente, no.
Quizas no os habéis dado cuenta (o sí), pero hacéis como que no pasa nada en vuestra relación. Como seguro igual que pasó antes de la infidelidad, que hacíais que no pasaba nada hasta que pasó lo que pasó.
Dulces corderitos, los dos…(¿corderitos o s……itos?)

Jaime, ¿te sientes culpable, un ser miserable y por supuesto, tienes miedo a perder a tu pareja?
Elena, ¿Sigues sintiendo la traición cómo te atraviesa afiladamente en tu corazón y las imágenes en tu mente de tu pareja besando a otra te carcomen por dentro?
A los dos os digo, que lo único que pasará es que los reproches, los gritos, las exigencias, las recriminaciones al final sacan al monstruo que hay en vosotros.
Y no creo que os sintáis bien después de escuchar todo eso.
Al principio sí, porque era un desahogo, pero con el tiempo, descubres el veneno que tiene tu pareja en la lengua…
…o el veneno que aún tienes tú, Jaime, por tu culpabilidad.
¿Te haces la víctima de tu pareja? Es posible.
Pero al final los dos seréis víctimas de vuestro propio veneno porque os seguís sintiendo mal o muy mal.
Si queréis quitaros de forma definitiva el dolor más grande que habéis sentido (y todavía lo tenéis) pues yo que vosotros empezaba por hacer un test para saber las posibilidades que tenéis de superar o no el dolor de la infidelidad.
¿Quieres hacer el test? Es gratis.
Elena, mira este video antes de responder que sí o que no.
Y es mejor que tu pareja no haga el test antes que tú ¿Por qué?
Pues porque a lo mejor después de hacerlo se inscribe a mi Programa Reconciliarte para superar la infidelidad, y en uno de los módulos explico cómo quitarse el dolor de la culpabilidad (y si él se lo quita, ya no harás con él lo que quieres) y el otro módulo trata de cómo quitarse el miedo de perder a tu pareja. ¿Te imaginas que tu pareja se quitase la culpabilidad y el miedo a perderte?
Jaime, si tú eres la persona que fue infiel y te sientes más que horrible…
Y también te digo lo mismo, cuidado que tu mujer no me encuentre antes, haga el test y se inscriba a mi programa porque en el módulo 5 le ayudo a disolver el dolor de la traición y el miedo a perderte…¿te imaginas si tu pareja se quita el miedo a perderte? Pues que seguro te deja y te quedas solo.
No es que os lo desee, ni os meta miedo, pero en los últimos años he visto que eso ha ocurrido.
Escribo este artículo para evitar que Elenas y Jaimes se divorcien o sigan en una relación infeliz.
Óscar Durán Yates

Si has descubierto la infidelidad de tu pareja, vamos a decir que esa infidelidad es a tu vida lo que una campanada mañanera a tu día…
¡¡Paaaang!! ¡¡Paaaang!! ¡¡Paaaang!!
¡Despierta… despierta… despierta…!
¿Vives dormido? ¿despierto? ¿medio despierto? o ¿medio dormido?
¡Déjame adivinar! Mientras lees este artículo estás despiert@ o al menos medio despiert@ (aunque también puedes estar medio dormid@ en la cama, con tu móvil…
¿Tú y yo en la cama?
¡Dios!… ¡A ver qué vas a hacer con mi artículo y conmigo en la cama!
Bueno, bromas aparte, ahora sí, reflexiona sobre esto…
¿Cómo estabas viviendo tu vida hasta el momento que tu pareja conoció a otra persona y tuvo sus cosas…?
Si descubriste la infidelidad de tu pareja, y no lo sospechabas, lo más seguro es que estabas viviendo tu vida al estilo fantasía de película Walt Disney…
Es decir, que estabas bastante “adormilada” en tu vida, quiero decir, que es posible que… vivías tu vida como si todo fuese normal y de lo lindo… ¿me explico?
A los hechos me remito: tu pareja te ha sido infiel y no lo viste venir…
Sí bueno, quizás, había cosas que te parecían raras, pero no les prestabas atención…
Porque la infidelidad se ve venir, ¿eh? …Y no te estoy culpado, no. Para nada.
Solo digo que hasta un ciego que vive “despierto” ve venir (o se huele) la infidelidad de su pareja.
La mayoría de las personas viven su vida de forma rutinaria, dormidos y acomodados en su incomodidad…
Quieren que haya cosas que cambien en su relación, pero lo dejan para “algún día…”
Les gustaría dedicarse más tiempo a ellos mismos, pero no lo hacen…
…y se distraen, se desconectan de ellos mismos, posponen hacer los cambios para mejorar su vida dedicándose tiempo…
Hay quien lo hace siendo súper mamá o súper empleada o súper amiga, o súper hermana o un supermercado para todos…
Y son personas que están tan ocupadas con no fallar con otros que al final lo que falla es su relación.
Y claro el resultado que tienes ahora en tu relación es lo más parecido a una pesadilla.
Vamos, que no ha sido el que esperabas.
Ahora dime…
¿Qué has hecho tú para contribuir a que esto suceda? O..
¿Qué no has hecho con tu pareja para que la relación llegue a este punto?
Sin darte cuenta has vivido tu vida de espaldas a ti, y lo más probable es que tampoco te hayas dado ni cuenta. (Normal si vives en tu mundo de fantasía…)
Por eso ahora al haber descubierto la infidelidad de tu pareja estás viviendo la peor pesadilla que jamás imaginaste.

En los sueños, cuando más trates de huir de lo que temes, más rápido el sueño se convierte en pesadilla.
La cosa ahora es que tampoco se trata de huir de lo que está pasando. No, no, no…
Porque si huyes, te vas otra pesadilla más grande…
Se trata de mirar de frente tus miedos. Se trata de que despiertes de la pesadilla que estás viviendo…
Y que empieces a hacer por ti lo que hasta ahora no has hecho.
Porque si tu pareja fue infiel seguro que las cosas no estaban tan bien en la relación, incluso si para ti, todo iba viento en popa.
Y normal que te haya pasado esto…
¡Que la infidelidad se ve venir! (si estás despierto)
Dime, de verdad…
¿No querías que tu relación fuese mejor…? Pues ahora puedes empezar
¿No habías renunciado a cosas que también son importantes? Pues ahora es el momento de retomarlas
La infidelidad es una campanada para que despiertes de tu conformismo…
…para que salgas de tu zona de comodidad (y vaya que si lo ahora estás fuera)
…para que vivas tu vida mejor de cómo la vivías
…para que lo hagas sin miedo…
¿Te atreves? Sí, ya sé que da miedo…
Pero ahora las campanadas que truenan en tu cabeza son
…tus reproches,
…tu ira,
…tu enfado,
…tu rencor,
…los reproches de tu pareja,
…tus miedos,
…tus vergüenzas,
…tus juicios contra tu pareja,
…la opinión de otros…
…blablá blablá blablá blablá
¡Y nada de esto va a parar de sonar…!
Si quieres dejar de oír todo este estruendo, en mi programa Reconciliarte para superar una infidelidad lo vas a conseguir.
¡Y las personas despiertan!

En mi programa solo admito personas que van a conseguirlo. ¿Y cómo sé si lo van a conseguir? Pues porque les hago un test.
¿Quieres tú hacer el test y saber si eres de los nuestros?
Haz clic abajo en el botón que corresponda a tu caso. Te llevaré a ver un video de 2 minutos. Si te convence lo que te digo en el vídeo, te suscribes.
Que no te convence, pues no te suscribes. Así de simple.
Haz clic aquí si tu pareja fui infiel y te sintes vilmente traicionad@
Haz clic aquí si tú fuiste infiel y te sientes horrible

¿Estás dormido? o ¿Estás despierto?
Es obvio que si estás leyendo este artículo estás despierto o al menos medio despierto porque quizás te pillo en la cama con el móvil…
¿Tú y yo en la cama? ¡Dios, un trío: tú, yo y mi artículo del blog!
¡A ver qué vas a hacer con nosotros! (Pasémoslo bien, por lo menos…
Bueno, bromas aparte, con este artículo puedes hacer varias cosillas, estés o no en la cama como, por ejemplo, reflexionar conmigo sobre lo siguiente:
¿Cómo estabas viviendo tu vida hasta el momento que la infidelidad ocurrió?
Si tú fuiste infiel a tu pareja, lo más seguro es que la vida que llevabas estaba bastante “adormilada”, quiero decir, que es posible que…
…hubieses perdido tu rumbo, tu dirección
…que tuvieses la sensación de que no te sentías satisfech@ con tu vida
…o con tu relación
…o contigo mism@
Algo estaba pasando cuando te fuiste con otra persona…
… ¿lo hiciste porque querías sentirte mejor o querías sentirte peor de cómo te sentías antes de tu infidelidad?
Salvo que seas una persona “rara”, lo normal es que lo hiciste porque querías sentirte algo mejor de cómo te estabas sintiendo en tu vida.
Claro que el resultado no ha sido el que esperabas.
Porque tú, sin darte cuenta, estabas huyendo…
Y ¿qué pasa cuando en tus sueños huyes de un peligro? Pues que te caes por el agujero que te daba miedo saltar o te encuentra el perseguidor del que te escondías… ¿cierto?
En los sueños, cuando más trates de huir de lo que temes, más rápido el sueño se convierte en pesadilla.
Y es que, en la realidad, ocurre lo mismo. “Aquello de lo que huyes te encuentra” y te encuentra por el lugar menos inesperado, como en los sueños…
Por eso ahora estás viviendo la peor pesadilla que jamás imaginaste por haber sido infiel a tu pareja ¿no?
Vamos que, si pudieses dar marcha atrás en el tiempo, seguro que querrías cambiar lo que hiciste. Pero la vida no juega así…
…imagínate si no, todo el mundo queriendo manipular el tiempo a su favor, para enmendar sus errores…
La cosa ahora, tampoco se trata de huir de lo que está pasando.
No, no, no…
Porque si huyes, te vas a otra pesadilla más grande…
Se trata de mirar de frente tus miedos. Sí, así como lo lees. MIRAR DE FRENTE TUS MIEDOS.
Se trata de que despiertes de la pesadilla que estabas viviendo que ahora se ha hecho más grande…
Y que empieces a soñar tu vida sin miedo, sin culpabilidad y que de verdad sueñes despiert@…
Porque si te fuiste con otra persona para mejorar algo, que sea así…
¿Querías que tu relación fuese mejor…? Que sea así. Muchísimas personas después de haber sido infiel valoran más a su pareja y tienen una relación increíble.
¿Querías encontrarte a ti…? Que sea así
¿Querías y querías y querías sentirte mejor, estar mejor, sentirte bien…? Que sea así.
La infidelidad fue una campanada para que despiertes de tu conformismo…
…para que salgas de tu zona de comodidad (y vaya que si lo has hecho)
…para que vivas tu vida mejor de cómo la vivías
…para que lo hagas sin miedo…
¿Te atreves? Sí, ya sé que da miedo…

Pero ahora las campanadas que truenan son tus reproches, los de tu pareja, tus miedos, tus vergüenzas, tus juicios contra ti, la opinión de otros… blablá blablá blablá blablá y esas no van parar de sonar…
Si quieres dejar de oír este estruendo en mi programa Reconciliarte para superar una infidelidad lo conseguimos. ¡Y las personas despiertan!
En mi programa solo admito personas que van a conseguirlo. Para eso antes de entrar les hago un test gratis.
¿Quieres hacer el test para saber si eres de las personas que van a superar la infidelidad?
Bueno, antes de que respondas te voy a decir en qué consiste este test.
- Es un test rápido.
- Solo son 5 preguntas.
- Es tipo test.
- No tienes que estar dando explicaciones de tu historia a nadie.
- Los resultados del test evalúan las probabilidades que tienes de superar la infidelidad, bien que te sientas culpable o bien que te sientas que tu pareja te ha traicionado.
Hacer el test es gratis, solo tienes que inscribirte a mis listas y lo recibirás en tu bandeja de entrada.
¿Qué? ¿Quieres hacer el test ahora?
Haz clic abajo en el botón que corresponda a tu caso. Te llevaré a ver un video de 2 minutos.
Si te convence lo que te digo en el vídeo, te suscribes.
Que no te convence, pues no te suscribes y tan felices y desconocidos el uno del otro.
Haz clic en este botón si tu pareja fui infiel:
O clic en esto otro botón si tú fuiste el infiel y estás ahora tan arrepentido como un cordero:
Seguramente te gustaría escuchar que puedes superar la infidelidad, el dolor y el sufrimiento que estás pasando en poco tiempo, ¿verdad?
Pero, te has preguntado ¿cuánto tiempo es “poco tiempo” para ti?
Si descubriste la infidelidad de tu pareja, el dolor que sientes puede que esté siendo de lo más insoportable y seguro que darías lo que fuera por hacerlo desaparecer lo antes posible.
(Si tú fuiste el infiel, el que engañó a su pareja, lo mismo ahora también te sientes una basura, un despojo humano y la persona más miserable del mundo…)
Es posible que tu y yo hayamos visto los mismos vídeos y visitado las mismas páginas
¿Y cómo así?…
Porque he visitado lo que está publicado ya en Internet antes de ponerme escribir este artículo y, como habrás comprobado, la información que hay es…
Abrumadora.
Llena de promesas.
Con decenas de consejos.
Y también con testimonios de éxito junto a botones de pago para que te compres cursos, libros, audios cuyos precios acaban todos con el número 7.
Que si 37, 47 o 67 dólares, euros, pesos o bitcoins…
Si has hecho el mismo trabajo de búsqueda que yo, sabes que lo que te digo es cierto.
¿Cuánto tiempo vas a tardar tú en superar el dolor de la infidelidad?

¿Sabes una cosa? Lo importante ahora mismo no es saber si vas a tardar 7 minutos, o 7 días, o 7 semanas o 7 años en superar el dolor de la infidelidad con el curso de fulanito o con los audios de sutanito o el libro de menganito…
Vamos, no sé tú.
Pero lo que yo más valoraría si estuviese en tu lugar es que alguien me hablara claro, directo, de frente, y que me diga las cosas como son, aunque no me gusten. Y así yo podría saber realmente dónde estoy y qué podría hacer.
Y eso es lo que me propongo que este artículo haga por ti.
¡Te quiero ahorrar tiempo!
Pero sí, este post es largo. Por eso te pongo más abajo el índice con los temas que voy a tratar.
¡Ah…! Y una última cosa antes de que empieces a saltar de un clic a otro.
No voy a fingir ser tu amigo, ni a tratarte como si nos conociéramos toda la vida, porque no es verdad.
Tampoco me voy a hacer el simpático contigo ni te daré consejos. No sirven.
Voy a darte una perspectiva diferente respecto a lo que te encuentras publicado en Internet sobre la infidelidad y de cómo superarla en el menor tiempo posible.
Y sí, no voy a ocultar que yo tengo un curso para superar la infidelidad. Mi curso no es barato, ni su precio acaba en 7. Pero es eficaz. No obstante, en este artículo no te voy a hablar de mi curso.
Lo dicho. Yo te informo. Luego, tú decides si haces algo con la información que te comparto o haces lo que la mayoría de las personas.
Entremos en materia: la infidelidad, en cualquiera de sus formas, es la causante de mucho sufrimiento…
¿Cómo superar una infidelidad?
¿Qué es la infidelidad y cuándo se produce?
He observado durante años que la mayoría de las personas se quedan atrapadas en el sufrimiento en bucle porque se toman la infidelidad (suya o de su pareja) como algo muy personal…
Si ya llevas en ese bucle de sufrimiento algún tiempo o estás recién llegado, te será de gran ayuda que entiendas y conozcas cuál es el origen de la infidelidad en las relaciones de pareja y qué es lo significa cuando aparece en tu vida…
¿Qué es lo que significa la infidelidad en una relación y en tu vida?
La infidelidad es un síntoma, no una enfermedad. Es el síntoma de que hay un malestar.
¿Dónde podría estar ese malestar?
Pues, si vemos con objetividad, la infidelidad es una SEÑAL de que hay algo en tu relación de pareja, en ti, o en tu vida que no está funcionando tal y como debería, te gustaría o convendría...
Es conveniente que prestes atención a esa señal, con independencia del sufrimiento que pudieses estar teniendo ahora.
El origen del 99% de las infidelidades es debido a insatisfacciones internas, carencias personales de algún tipo, o a inseguridades o miedos. (Esto también es aplicable a esas infidelidades de una sola noche con por una copichuela de alcohol de más, porque la copichuela te bajó las defensas y detrás de las defensas está la verdad...)
¿Y cuándo aparece una infidelidad en una relación? o ¿Cuál es el activador el desencadenante...? Vamos, que qué leñes hace que aparezca una tercera persona en tu relación...
Lo entenderás si conoces...
Las etapas inevitables de cualquier relación de pareja
Mientras estás leyendo estas líneas, todas las relaciones del mundo, están en alguna de estas tres etapas o fases que te voy a mencionar.
Y atento, porque lo importante de esto es que identifiques en qué fase está tu relación ahora.
ETAPA 1º: Fase del enamoramiento. Es la etapa inicial donde se experimenta la atracción y en la que se ven las complementariedades o las similitudes con la persona de la que te enamoras. En esta fase solo ves el lado positivo de la persona.
La duración en tiempo es una media de dos años. Los más suertudos llegan a los cuatro años enamorados y rara vez verás una pareja enamorada a partir de los cinco años de relación.

En esta etapa, ya te adelanto, seguro que tú no estás porque no estarías buscando ayuda para superar la infidelidad.
ETAPA 2º: Fase del resentimiento. Solo necesitas invertir tiempo y compartir espacios con alguien para que veas el otro lado de ese ser humano: su lado negativo. Su sombra.
En esta fase, la del resentimiento, se ven las diferencias y las oposiciones. Y, como habitualmente la gente considera que la fase anterior era la fase donde había amor, en esta etapa siente que el amor se terminó.
(¡Mentira! No es así. Pero así es lo que parece…)
Esta fase no tiene fecha de caducidad debido a que el resentimiento no tiene límites y se seguirá acumulando tanto como te desilusiones de tu pareja. Si te enamoraste un 10, te resentirás un 10.
Muy posiblemente tu relación sí que está en esta etapa.
Hmmm... ¿en cuál de estas dos etapas habría más predisposición a la infidelidad? ¿Qué crees tú, cuándo se produciría la infidelidad en una relación?
Veamos la tercera...
ETAPA 3º: Fase de la ruptura. Aquí tenemos 3 tipos de ruptura.
1.- Ruptura silenciosa: Es la prolongación natural de la etapa del resentimiento. Si sigues con alguien a pesar de estar desilusionado es porque el dolor de romper es mayor al dolor de seguir con la persona. Y por eso te quedas en la relación. Lógico ¿no?
Otros intereses, apegos, necesidades, vacíos, carencias de cualquier tipo, desde económicas, materiales a emocionales o espirituales te mantienen unido (o atado) a tu pareja.

Estoy casi seguro que tu relación esté en esta fase del amor… ¿acierto...?
2.- Ruptura manifestada: Ocurre cuando alguno de los dos percibe que el dolor de seguir en la relación es mayor al dolor de romper con su pareja. En este momento, quien percibe eso, toma la decisión de romper, separarse o divorciarse.
Es muy posible que tu relación esté acercándose a esta etapa. Y seguro que lo hará si no haces lo correcto para evitarlo.
¿Qué es lo correcto? Bueno, lo correcto te lo cuento en otro artículo.
3.- Ruptura reconciliada: Solo se produce cuando has disuelto completamente el resentimiento o la desilusión transformando en aprendizaje todas las experiencias negativas que viviste con el dolor de la infidelidad.
Sí, ya sé que esto que te acabo de decir te puede sonar tan raro como los perros verdes con cola rosa y collar amarillo. Y es a la fase a la que tú deberías aspirar.
La mayoría de la relaciones se la saltan porque no imaginan que sea posible liberarse de todo el resentimiento y la desilusión y transformarlo en aprendizaje. Quienes consiguen esto se liberan.
Esta fase no necesariamente implica que, después de que te liberes del resentimiento vayas a querer seguir con tu pareja.
En algunas ocasiones, esto ocurre. Y si los dos disuelven sus desilusiones y resentimientos, es posible que decidan darse una nueva oportunidad.
Esta es a la fase a la que tú debieras aspirar lograr, no por seguir con tu pareja si no quieres, sino por soltar el dolor y la negatividad que ahora tienes.
¿Qué es lo que duele en una infidelidad?

Si te han hecho sentido las fases del amor que te he descrito, creo que coincidirás conmigo que donde hay más probabilidades de que la infidelidad aparezca es las etapas de alto resentimiento o en la ruptura silenciosa ¿cierto?
Y… ¿estás de acuerdo conmigo que después de una infidelidad en una relación hay un cambio inevitable en la forma de relacionarte con tu pareja y en la relación?
¿Sabes por qué esto es así?
Porque el significado invisible de la ruptura silenciosa y del resentimiento es equivalente a un grito urgente y silencioso de cambio que esa relación está pidiendo y que nadie en la relación está haciendo lo suficiente para conseguirlo.
Por eso es por lo que una tercera persona inesperada e imprevisiblemente aparece e interfiere en la relación. Que aparezca un amante no es una casualidad, es una consecuencia de que la relación no está siendo cuidada.
Y a veces no es solo la relación con tu pareja lo que no está siendo cuidado, puede ser la relación contigo mismo, con tus sueños o estilo de vida, tu relación con área profesional, etc.
El propósito último de las infidelidades es traer claridad a tu vida y a la relación.

Sí, mira, ya sé que esto también suena raro, pero hemos quedado que yo te iba a decir las cosas como son, claritas como el agua potable, y luego tú decidirías qué hacer…
Además, mira, vamos a ser realistas…
Si en lugar de que la infidelidad te estuviera causando sufrimiento y dolor, te estuviera dando un éxtasis y placer increíbles ¿crees que te molestaría la infidelidad?
Creo que es obvio que no, ¿verdad?
Por lo tanto, no es la infidelidad lo que te molesta, sino el sufrimiento y el dolor que te está causando. Y el sufrimiento es proporcional al significado negativo que le estás dando a la infidelidad.
Es obvio que si consigues eliminar el significado negativo a la infidelidad, el sufrimiento se reduce hasta desaparecer.
¿Cómo hacerlo? Despacio. Antes de hablar del cómo, (que hablaremos) vamos a hablar de esto...
¿Qué importancia y significado le deberías de dar a la infidelidad?
Mira…
Nadie se va con alguien para sentirse peor de cómo se siente en su relación…
Y tampoco ningún ser humano se marcha con otra persona para hacerle daño a su pareja…(salvo en casos de revancha/venganza).
Esto es lo que le ha pasado a tu pareja (o lo que te ha pasado a ti…)
Cuando la infidelidad ocurre en una relación se debe a que uno de los dos (o los dos) está buscando
…un bienestar
…una satisfacción mayor o
…algo que percibe que no tiene en su relación o en su vida y es vital para esa persona.
¿Y qué se puede echar en falta en una relación?
Pues…
…seguridad, atención, afecto, salir de la rutina,
…sentirse valioso/a, sentirse importante, sentir poder,
…sentirse único/a, sentirse escuchado/a,
…sentirse amado/a…
…cosas como estas…
Sinceramente, ahora que estás donde estás con este tema de la infidelidad, creo que es momento de qué tú seas sincero contigo y te preguntes ¿qué es lo que tú has estado echando en falta en tu relación?
Muchas de las personas que he tratado que descubrieron la infidelidad de su pareja, me reconocieron mientras las trataba, de que ellas tampoco eran tan felices en su relación como pensaban o querían antes de que la infidelidad ocurriese…
¿Y qué les impedía volver a ser felices? Se habían acomodado en esa infelicidad y estaban esperando a que los astros celestiales se alinearan con el cometa Halley y la estrella polar para hablarlo con su pareja…
Vamos, que habían actuado con dejadez, viviendo en automático y asumiendo que si su pareja está contigo en la relación, no importa qué, seguirá estando pese a cualquier cosa y mira, esto es mucho demasiado asumir ¿me explico?

El significado que le puedes dar a la infidelidad es una elección entre dos opciones:
Opción 1: es una experiencia solo negativa que trae destrucción y sufrimiento
Opción 2: es una experiencia que, a pesar de ser dolorosa, también traerá cambios positivos a tu vida y a tu relación.
Por si acaso no estuviese siendo claro te lo voy a decir más claro aún…
La única diferencia entre la mierda y el abono NO ES EL OLOR porque las dos apestan y saben igual de mal.
La gran diferencia es que la mierda no la quiere nadie, y el abono lo quiere todo el mundo para devolverle los nutrientes a la tierra y que la tierra produzca nuevamente sabrosos frutos.
Pues eso, que la infidelidad puede que te está pareciendo una mierda en tu vida, pero que tú la conviertas en abono para ti y tu relación depende de lo que tú vayas a hacer a partir de ahora.
Desde este punto de vista…
Tanto si te sientes culpable porque le fuiste infiel a tu pareja, como si te sientes traicionad@ porque tu pareja se fue con otra persona la infidelidad que estáis viviendo ahora en la relación…
También es una OPORTUNIDAD de SUPERACIÓN PERSONAL para los dos.
Has leído bien, LO QUE TE ESTÁ OCURRIENDO es una oportunidad maravillosa para que crezcas, cambies tu vida conscientemente.
Ahora podrás descubrir y liberarte de miedos, inseguridades o de condicionamientos internos, mentales, emocionales, etc, que te han estado impidiendo o dificultando y, quizás, no te habías dado cuenta…
Puede que lo que te acabo de decir sea como una bofetada para ti y te choque brutalmente.
Pero si quieres superar la infidelidad en poco tiempo es mejor que afrontes las cosas de frente y sin rodeos. Y en una terapia de psicología esto sale a la luz con suerte, en la sesión número 557.
¿A quién le duele más la infidelidad, al infiel o al traicionado?
Todos los seres humanos tienen insatisfacciones internas, [tú también, incluso aunque te cueste reconocerlo] carencias personales, miedos, inseguridades y algunas de estas o una combinación de varias provocan la infidelidad en una relación.
Las personas que son infieles a su pareja la mayoría de las veces actúan instintivamente movidas por su dolor que les controla.
También he visto como personas que descubrieron la infidelidad de su pareja, tenían carencias, insatisfacciones vitales, miedos, inseguridades y tampoco eran conscientes de que las tenían.
Cuando aparece una infidelidad en la relación de pareja lo que hace es activar el dolor interno personal que cada integrante de la relación tiene en su interior, consigo mismo, con su vida, con sus desilusiones, etc.
Y esto ocurre seas consciente o inconsciente de que tienes ese dolor.
Por lo tanto, el otro propósito real de la infidelidad es que las personas que la sufren se hagan conscientes y sanen sus heridas personales.
Si la infidelidad la conviertes en abono, ten la seguridad que te aportará los nutrientes que necesitas en tu vida, en lo individual y también en tu relación para que aparezcan nuevos y sabrosos frutos en tu vida y en la de tu pareja.
¿Y de qué y quién va a depender convertir la mierda en abono? Más adelante te lo cuento.
Vamos ahora con la siguiente pregunta.
¿A qué se debe que la traición, la mentira y el engaño duelan tanto?
Fíjate, si esta pregunta ha pasado por tu mente te aplaudo con mis orejas. Es una de las preguntas más inteligentes que puedes hacerte.
Te aviso que esta parte te puede cortocircuitar la mente, porque vamos a romper un mito acerca del compromiso en las relaciones de pareja.
Ahí va…
“Ninguna ser humano está comprometido con su pareja. No existe tal caso que se llama compromiso contigo en la relación o compromiso tuyo con tu pareja”
- ¡¡¡¿Cómo?!!! Óscar, no te creo. Yo sí he estado/estoy comprometido/a…(A lo mejor piensas)
¿En qué me baso para decir que no existe el compromiso?
Reflexionemos juntos…
Observa que todo ser humano tiene una escala o jerarquía de valores o prioridades.
Esta escala de valores ordena por orden de importancia aquello que es lo más importante a lo que es menos importante para ese ser humano.
Y de acuerdo con esa escala de valores y prioridades, cada persona toma sus decisiones, vive su vida, invierte o gasta su dinero, sus recursos, su tiempo, etc, etc, etc…
Por lo tanto, cada persona con lo único que está comprometida es a satisfacer su propia escala de valores. Y esto es lo que tú también haces en tu vida…
El único momento en el que tú asumes que tu o tu pareja estáis comprometidos con la relación o con la otra persona es durante el tiempo en el que la interacción con el otro llena o satisface tus valores más elevados.
En el momento en el que eso no ocurra o deje de ocurrir indefinidamente en el tiempo (y no os deis cuenta) vais a tener la sensación de que vuestra pareja ya no está comprometida con vosotros.
Y es justo en ese preciso momento donde una tercera persona aparece. Donde la infidelidad campa a sus anchas en la relación.
Y esto le ocurre sí o sí a todas las relaciones de pareja en alguna medida.

¿Y por qué duele la traición entonces?
Porque la traición es la fantasía rota de la expectativa que habías creado de que tu pareja, pase lo que pase en la relación (truene, llueve, venga un tiburón, aterricen las plutonianas en una nave sexi...) va a poner en prioridad tu escala de valores por encima de la de suya.
Y esto es tan irreal como que saltes sin paracaídas y creas que se te va abrir antes de llegar al suelo. Menuda desilusión te vas a dar cuando te estampes.
Y es como estás ahora, estampado por la infidelidad. Decepcionado, desilusionado y lleno de sufrimiento.
¿Cuánto tiempo se tarda en superar una infidelidad?
Me encanta esta frase: “Lo consiguieron porque no sabían no se podía”.
Es una frase rara ¿no? pero fíjate, si alguien consigue algo porque no sabía que no se podía, significa que esa persona superó un límite porque no sabía que había un límite marcado, ni establecido, ni estipulado por ningún
…experto,
…institución
…moral
…ni por tu abuelita.
¿Y por qué te cuento esto?
Porque si yo te digo en frío los límites de tiempo marcados por los psicólogos, los terapeutas o los expertos en relaciones (que hay muchísimos) te voy a predisponer a que tú vivas bajo las limitaciones que ellos tienen.
Y yo no quiero hacer eso. ¿Y sabes por qué? Porque yo he visto que esos límites que ellos tienen marcados para superar una infidelidad se pueden romper.
Y los puede romper cualquier persona. Lo veo mes a mes.
Por lo tanto, ante la pregunta ¿cuánto tiempo se tarda en superar una infidelidad? la respuesta más honesta que te puedo ofrecer es DEPENDE.
Y ese depende está sobretodo condicionado a que tú creas que puedes conseguir superarlo en poco tiempo. Y además que tomes acción conveniente.

¿Quién tarda más tiempo en superar una infidelidad, el hombre o la mujer?
¿Crees que ser hombre o mujer hará que tardes más o menos tiempo en superar la infidelidad?
He conocido a hombres y mujeres que han cargado con el sentimiento de traición por la infidelidad de su pareja por más de 15 años.
También he tratado con personas de los dos sexos que han ocultado por otro porrón similar de años su culpabilidad por haber sido infieles a su pareja.
Créeme, es un alivio para mi decirte que el tiempo que tardarás en superar el sufrimiento por la infidelidad NO DEPENDERÁ de si eres hombre o mujer.
Sí es cierto que, algunos aspectos de la infidelidad, los hombres y las mujeres lo viven de forma diferente, pero la intensidad del dolor que les produce a cada uno es equivalente.
Y también es cierto que, otros aspectos de la infidelidad, seas hombre o mujer, se viven igual, por ejemplo: sentirte decepcionado de tu pareja, sentirte que fallaste en algo o tener sentimientos contradictorios, o no comprender lo que está pasando en la relación después de la infidelidad…
¿Quién tarda más en recuperarse, el que fue infiel o quien descubrió la infidelidad de su pareja?
Esta es otra preguntota muy buena.
Y también aquí el sexo no tiene influencia en el resultado, tampoco si fuiste el cornudo o el que puso los cuernos.
El que más tarda en recuperarse del sufrimiento de la infidelidad es aquel de los dos que más se victimice a sí mismo o que más víctima de la situación se quiera sentir.
¿Cómo se victimiza el que fue infiel? Más o menos lo hace con este tipo de pensamientos:
“Hacerlo me hizo sentir muy mal después, me siento tremendamente culpable, no merecedor de su amor me duele mucho haberlo hecho, no quiero repetirlo jamás, lo hice creo que por experimentar y aun así no deseo que se repita”

“…mientras pasaba, yo pensaba en mi pareja y que no lo debía hacer, pero no tenía mucha voluntad para pararlo…”
“…me siento decepcionada con dolor en el corazón, por que se que no soy lo que espera…”
“Me siento sucia, lloro todo el tiempo he bajado de peso he pensado hasta en suicidarme…"
“Me siento muy mal por haberle hecho tantísimo daño a mi esposo y me siento muy triste porque con la otra persona no puede existir nada”
“Me siento juzgada por todo el mundo. Es como que solo ven esa gran mentira de mi”
“…estoy muy mal y siento que he arruinado mi vida por completo”
“…me muero de dolor, angustia, rabia de no poder cambiar el pasado”
¿Cómo se victimiza el que descubrió la infidelidad de su pareja? Más o menos lo hace con este tipo de pensamientos:
“...estoy muy afectada..cada día es tan difícil”
“…es duro todo lo que hizo. LO QUE HABLÓ DE MI, la humillación, el maltrato hacia mí...”
“...hago como que no me importa, pero el dolor es inmenso y no sé qué hacer para no sentir más esto…”
“…estoy muy dañado, no olvido. Me siento engañado. Estoy muy mal”
“Mi autoestima esta por los suelos, me siento fea preguntándome en qué fallé…
“…tengo un dolor tan grande, resentimiento hacia él por haberme hecho esto. Quiero salir adelante y sacar todos los sentimientos malos, pero no puedo, me gana la tristeza”
“.. ella me lo confesó; está arrepentida y me ha prometido cambiar. Por ahora es difícil creerle…”
“…el dolor que siento después de un mes que ella se fue con otro es inmenso y no sé cómo superarlo; ya no puedo ni concentrarme en mi trabajo…”
“Estoy como en una montaña rusa, unos días gozo el estar junto a mi marido. En otras ocasiones viene el resentimiento y empiezo a torturarme imaginándolo con su amante y me deprimo y siento una rabia impotente”
Estas formas de victimización actúan como lo hacen los eslabones de una cadena que te ata al sufrimiento indefinidamente.
¿De qué depende que tú superes la infidelidad rápido o lento?
Va a depender de ti (por supuesto) y sí, también depende, en parte, del profesional al que le pidas ayuda y del modelo de pensamiento que utilice para ayudarte.
La mayoría utiliza el pensamiento mecanicista (o pensamiento racional) bajo el cual, el hecho de superar una infidelidad es un proceso largo, que se tarda mucho tiempo en lograr resultados, de que si tienes que pasar por un proceso de perdonar, de que si tal, y cual y bla bla bla, bla bla bla bla

Y sí. No digo que estén mintiendo. Ni estoy tirándole tierra a nadie, ni desprestigiando el trabajo de ningún profesional.
Solo quiero dejarte claro que el tiempo que ellos dicen que se tarda en superar la infidelidad no necesariamente es el tiempo que tú vayas a tardar.
Los más optimistas hablan de un mínimo de 8 meses, que equivale a un mínimo de 32 sesiones de una hora una vez a la semana, más el tiempo que empleas en ir a la consulta del profesional, subir el ascensor, esperar tu turno y empezar…
Y no hay garantías de que después de todo ese tiempo invertido lo consigas. Pero es lo que hace la mayoría. Así lo intentan.
Los datos que yo he recopilado en los últimos diez años y que he venido a llamar un nuevo paradigma es que se puede tardar entre 10 y 12 sesiones que pueden ser hechas en no más de un mes.

La gente que lleva muchos años con el dolor de la infidelidad...
...cansada de terapias
...amargada de tanto malestar o
...enfadada con su pareja
Cuando me escuchan decir esto o leen en mis artículos que en un mes podrían estar mejor, se lo toma como un insulto. (Pero ese no es mi problema)
Otros no creen que sea posible, porque creen es imposible...
Y sí, no te voy a negar que estos datos ponen otros límites totalmente diferentes.
Rompen las creencias. Pero también son reales.
Con estos datos, ahora tendrás que decidir cuál es el límite al que tú te quieres arrimar, cuál es el camino que quieres andar...
Si quieres por el camino lento, ya sabes: a terapia. Tranquilo, paciencia, buenos alimentos, no tengas prisa.
Si quieres transitar por un camino menos conocido para la mayoría, pero tan seguro como un Ferrari, mi curso Reconciliarte para superar el sufrimiento de la infidelidad es una opción para ti.
Pero no tan rápido, mi curso, como los Ferrari, no son para todo el mundo.
Y antes de admitir a alguien en mi curso le hago un test de auto evaluación para que esa persona vea qué probabilidades tiene de superar el sufrimiento por la infidelidad con mi programa.
¿Cómo superar una infidelidad emocional?
Acerca de este punto me gustaría aportar un poquito de luz con la siguiente reflexión.
Primero… ¿cuál es la diferencia entre una infidelidad y una infidelidad emocional?
Parece que la frontera entre una y otra está en la sexualidad. Es decir, si tuviste o no tocamientos, besos, penetración o no hubo nada de esto y todo ocurrió en el ámbito de los pensamientos…
Lo cierto es que, para tu cerebro, no hay distinción entre lo que es la realidad o una imagen bien definida y proyectada con tus ojos cerrados.
Si el cerebro, un órgano que es la releche, capaz de controlar todas nuestras constantes vitales, no hace distinción entre una imagen generada por la impresión sensorial de la luz a través de tus ojos…
…y una imagen producida a través de tu voluntad, con tus pensamientos e imaginación….
¿Por qué nosotros deberíamos distinguir entre la infidelidad emocional y la física?
Parece una broma, pero no lo es.

La estimulación neuronal se produce exactamente en las mismas zonas del cerebro en ambos casos.
Parece que al referirnos a infidelidad emocional le estuviéramos dando una categoría menor para exculpar a quien la cometió, minimizando el significado de sus actos.
Pero lo cierto es que, en términos prácticos, ese tipo de infidelidad emocional puede doler mucho más que la física, especialmente a ciertas personas.
Vamos a ser prácticos.
Si tu pareja (o tú) se metió en la cama con una persona o una persona se metió a sus sábanas a través de sus pensamientos…
…te aseguro que sea lo que hicieron de una u otra forma, lo hicieron.
¿es esto malo?
Yo no soy quién para juzgarlo.
Me voy a limitar a compartirte que una y otra experiencia si han ocurrido en tu vida y ahora te sientes mal…
…es eso a lo que te invito a que le des la vuelta y lo cambies.
¿Cómo lo puedes cambiar?
En este artículo te doy algunas sugerencias.
Y la primera que te hago es que realices un test que tengo preparado en el que vas a descubrir en menos de 3 minutos…
…si tu caso es de las infidelidades que se pueden superar
…o es de las infidelidades que se quedan contigo mucho tiempo.
Tanto si tu descubriste que tu pareja fue quien estuvo en otra cama o que en su mente estuvo otra persona y esto te hace sentir peor que un trapo sucio...
Pues quien tiene que limpiar su mente y liberarse de las emociones negativas eres tú.
Esa es tu responsabilidad. Si tienes hijos, con más motivo, porque toda esa porquería emocional que ahora tienes, se la pasas a ellos.

Culpabilizar o reprochar a tu pareja no te va a ayudar.
Superar una infidelidad emocional es posible lograrlo.
En realidad, el proceso es similar al otro tipo de infidelidad, la sexual.
No te engañes, de verdad. Lo importante ahora es que no actúes desde la indiferencia de que no ha pasado nada, ni tampoco desde la ira o la postura de la víctima.
¿Cómo superar una infidelidad y ruptura?
Esta pregunta me encanta. Desde luego es de las más comunes que me hacen.
Para llevar a buen término la superación de estas dos experiencias es conveniente separarlas.
Es decir, la infidelidad es una cosa y la ruptura es otra cosa diferente.
Sí. Son muy diferentes. De verdad.
Es cierto que cualquier infidelidad trae consigo la percepción de que algo se rompe en la relación…
La confianza, las ilusiones, el respeto…
…pero también las fantasías falsas que hemos comprado sobre el amor.
Sin embargo, ninguna de estas rupturas tiene por qué ser la ruptura de tu relación de pareja de forma definitiva.
Es curioso, pero es así.

Y es crucial que hagas esta separación que te menciono porque la infidelidad nunca es la causa de una ruptura…
Sí, leíste bien. NO es la causa, si acaso es el pretexto o la gota que faltaba para que el vaso se desborde y…
…el dolor de la separación esté justificado
…o duela menos la ruptura
…o para que la valentía para tomar una decisión se manifieste.
Quien descubre la infidelidad de su pareja y me dice “…pero si parecíamos la pareja perfecta, el matrimonio feliz, teníamos todo…no entiendo por qué ha pasado esto…”
Pues la infidelidad sirve para que esa persona despierte de una ilusión, porque es obvio que su pareja no estaba viviendo su relación desde ese lugar…
La infidelidad no es lo que hace que la relación se rompa, ni siquiera en esas relaciones donde todo iba muy mal o muy bien.
Por eso necesitas separarlas.
Para superar una infidelidad es necesario entender para qué la estás viviendo.
Si la entiendes los motivos por los que esa experiencia está en tu vida ahora, gran parte del sufrimiento se marcha de forma instantánea
Y para entender el para qué es muy valioso que imagines metafóricamente que la infidelidad es un mensajero navideño que ha venido a tu vida…
Todos los mensajeros que tocan la puerta de tu casa por navidad suelen traer los regalos de gente que te aprecia y que como no podrá estar ese día contigo, te envía sus presentes…
Encuentra los regalos. Esa es la piedra angular de la superación de una infidelidad…
¿Cuáles son los regalos que te va a traer y te está trayendo?
Los hay. Y muchos. Pero… ¿cómo es que no los ves?
Para verlos yo te invito a que te descargues mi guía gratuita 4 pasos para superar la infidelidad de tu pareja porque ahí explico más en detalle este tema.
O en este otro enlace si tú has sido la persona infiel

Te aviso de antemano que te vas a sorprender positivamente, pero antes de que eso ocurra tienes que ir más allá de lo que tu voz interior ahora está diciéndote…
“No hay ningún beneficio.
Ni mucho menos regalos
¿Cómo va a ser eso posible?
Con todo lo que estoy sufriendo
Es imposible que haya algo bueno en esto…
Etc, etc, etc, etc…”
¿Y lo de cómo superar una ruptura por la infidelidad?
Bueno, te diría que primero superes el dolor de la infidelidad. Porque no serías la primera persona que una vez que lo haya superado…
…su vida vuelve a un punto de felicidad maravilloso.
Y no quieres romper la relación. Todo lo contrario.
Lo que más te va a costar en el proceso de superar este dolor es “seguir con tus ideas y creencias”.
Y lo que para nada te recomiendo es que te separes si haber superado el dolor. Eso sí que es peor.
Si de algo puedes tener seguridad es que esta experiencia te va a romper creencias limitantes. Limitantes de tu felicidad.
Te va a despertar a tu valía, auto estima, conexión contigo, conexión espiritual, claridad de lo que quieres en tu vida, etc.
¿Quieres hacer el test para saber si eres de las personas que van a superar la infidelidad?
Bueno, antes de que respondas te voy a decir en qué consiste este test.
- Es un test rápido.
- Solo son 5 preguntas.
- Es tipo test.
- No tienes que estar dando explicaciones de tu historia a nadie.
- Los resultados del test evalúan las probabilidades que tienes de superar la infidelidad, bien que te sientas culpable o bien que sientas que tu pareja te ha traicionado.
Hacer el test es gratis, solo tienes que inscribirte a mis listas y lo recibirás en tu bandeja de entrada.
¿Qué? ¿Quieres hacer el test ahora?
Haz clic abajo en el botón. Te llevaré a ver un video de 2 minutos.
Si te convence lo que te digo en el vídeo, te suscribes.
Que no te convence, pues no te suscribes y tan felices y desconocidos el uno del otro.
Haz clic en este botón si tu pareja fui infiel:
Y una cosa más. Te felicito haber llegado hasta aquí porque hacer este artículo ha sido un curro de la leche. Y que lo hayas leído, pues está bien. Me alegra...
Te vuelva o no a encontrar, deseo que te vaya genial. Gracias y...
¡Adiós!

Una lectora dejó este comentario el otro día:
“…me siento muy mal, mi pareja ya lo sabe, yo se lo dije. Obviamente sin detalles, solo algunas cosas y pues la verdad me siento mal creo que debo decirle todo y me siento aún peor cuando me dice que me quiere y eso…”
Este es el típico error en el que cae la gente que confiesa su infidelidad: creer que al confesarle su infidelidad a su pareja el dolor por su culpabilidad se va a empequeñecer o esfumar por arte del birlibirloque…
Creer esto es igual como si después de un esguince en el tobillo creyeses que si te lo aporreas con un bate de béisbol la hinchazón y el moratón te van a desaparecer…
Pero claro, se hacen estas cosas por ignorancia. Sin sentido común.
Y si no mira cómo continúa esta lectora…
“…yo quiero decirle con detalles, pero cuando intento hablar del tema él me dice que ya deje y aun me estoy torturando…”
Obvió que te estás torturando. Y tu pareja también o es que… ¿no crees que tu pareja tiene su propia tortura mental?

Cuando conoces la infidelidad de tu pareja una de las cosas que más te tortura es la imaginación…
¿Sabes por qué?
Porque la mente de tu pareja se enciende creando imágenes de ti alimentadas de los recuerdos sexuales que ha tenido contigo. Y su dolor arde en llamas cuando te imagina que disfrutas sin él.
Entonces, si tú ahora vienes a contarle tus batallitas es como si vinieras a echarle gasolina al fuego. ¿Tiene sentido esto?
La mayoría de la gente que confiesa su infidelidad lo hace para sentirse honesto. Porque la culpabilidad te quema por dentro y tus voces internas te señalan como una persona indecente, baja, carroñera y sin escrúpulos.
Confesar una infidelidad no es garantía de que te alivies. Esta lectora lo comprobó:
“…y por mi culpa no hay tranquilidad en mi relación. Él jamás me quiere sacar algo y no quiere que le de detalles, pero mi mente se siente culpable y no sé qué hacer, ayudemeee por fa…”
Si tú has confesado tu infidelidad (o vas a confesarla) mejor que apagar el fuego con gasolina, está que descargues la guía Cómo saber las posibilidades de superar tu infidelidad

Este video que te muestro abajo se hizo muy famoso en las redes hace un tiempo.
Resulta que cada septiembre miles de pingüinos se juntan en un lugar para anidar, aparearse y descansar. La vida es bella ahí…
Pero uno de los pingüinos machos al llegar a buscar a su hembra se va a encontrar con una sorpresa: ella está apareándose con otro macho.
Y ¿cuál fue su reacción?
Imagínatelo. Los dos pingüinos se enzarzan a puñetazo limpio.
Para que te hagas una idea, las alas de los pájaros tienen los huesos huecos para que puedan volar, pero los pingüinos como no vuelan, tienen sus aletas tan sólidas como los huesos y son capaces de dar 8 aletazos por segundo…
¿Te imaginas lo que eso puede doler?
Al cabo de un rato de pelearse, llaman a la hembra para que elija cuál es el ganador.
¿A quién eligió ella…? ¿Cómo acabó la historia?
Si no has visto el video, puedes verlo subtitulado abajo del todo. Pero una cosa te puedo anticipar: estas imágenes pueden herir tu sensibilidad.
Aun así te lo recomiendo.

De la forma como este pingüino macho quedó después de la pelea, es como he visto que se quedan durante muchos años los seres humanos que han vivido una infidelidad.
No hay mucha diferencia entre la infidelidad de los pingüinos y la de los seres humanos.
Pero sí hay una gran diferencia entre los que decidieron quedarse con el dolor de la infidelidad o aquellos que decidieron superarlo.
Si has descubierto la infidelidad de tu pareja puede que te sientas traicionado/a y si no procesas esa emoción adecuadamente te dejará una sensación dolorosa mucho tiempo. Si eres como la mayoría de las personas, no sabrás quitarte ese malestar tú solo. Y eso afectará a tu vida de forma que no lo puedes imaginar.
Si tú fuiste infiel a tu pareja, pues el dolor es otro, pero también hay. Y mucho dolor.
Y para terminar una pregunta para que reflexiones ¿De quién depende quitarse el dolor de la traición?
Si has descubierto la infidelidad de tu pareja y quieres curar tus heridas haz clic aquí
Óscar Durán Yates
El video original lo puedes encontrar en el canal de National Geographic. Solo está puesto en mi blog para compartirlo con mis seguidores. Y en este enlace tienes acceso al canal de quien subtítuló el video.
Cuando la infidelidad llama a tu puerta y te derrumba la vida…
Si te ha tocado la infidelidad recientemente y has descubierto que tu esposo tiene o ha tenido una amante, puedo entender tu dolor, la desesperación mezclada con rabia e impotencia te atormentan, inundan tus pensamientos día y noche. Te casaste con la ilusión de que sería para toda la vida, que juntos podrían superar las dificultades, que no podría haber nada que no sean capaces de hablarlo para encontrar la salida y mantener siempre el matrimonio, mantener la unidad, la armonía y educar juntos a vuestros hijos, eran como el uno para el otro y de repente, todo lo ves desmoronado
Quizás te preguntarás dónde has fallado, qué más te ha faltado hacer, porque lo has dado todo: renunciaste a tu carrera para que él pueda realizarse profesionalmente, te has quedado en el hogar haciendo las tareas de la casa, te has descuidado a ti misma porque el trabajo de atender a los hijos demandaba demasiado tiempo, mantener todo aseado, en el lugar, la comida pronta, los niños en la escuela, las tareas escolares, los mandados, el pago de las facturas, y un largo etc. Todas estas tareas a las que te has dedicado con el mayor ahínco en estos últimos años para que juntos puedan salir adelante, comprar vuestra casa, auto, asegurarse de tener los recursos para la universidad de los chicos, de pronto ahora no encuentras la respuesta a ¿QUE MÁS DEBÍSTE HABER HECHO…?

Te preguntarás acaso ¿soy muy poca mujer? ¿no he podido complacerlo como hombre? ¿qué ha necesitado que no le he dado? Estas u otras preguntas que te vienen a la mente en este momento tratan de buscar la falla, dónde tú erraste, qué no supiste hacer para complacer y satisfacer a tu esposo de tal forma que tenga ojos solo para ti. Es posible que no entiendas cómo puedes estar atravesando esta situación habiendo sacrificado tanto que hasta ni vida social estás teniendo para poder hacer todo lo que estás haciendo.
Quizás pensabas que la infidelidad sería un asunto para otras personas y que no te ocurriría a ti y que si alguna vez hubiese alguna dificultad, tu esposo y tú podrían conversar y arreglar cualquier asunto como dos personas maduras en un marco de sinceridad, confianza y respeto mutuo. ¿En qué momento se perdieron estos valores? ¿Cuándo empezó el distanciamiento? Sí, sabías que tu relación pasaba por una crisis, pero también sabías que eso es normal, que todas las parejas tienen momentos malos y esperabas que con paciencia las cosas por sí solas se iban a acomodar, pero nunca imaginabas que llegarías a vivir una infidelidad de tu esposo.
¿Te resuenan mis palabras? ¿Te sientes identificada al menos en parte de lo que te estoy diciendo? ¿Quizás te preguntarás cómo sé todo esto? Pues no porque tu amiga me lo haya contado, menos aún tu esposo o alguien a quien hayas confiado tu dolor. Lo sé porque un día así como tú estás , me tocó a mí, mi marido me partió el corazón, sentí mis ilusiones tiradas por el suelo, el mundo se me vino abajo, todo lo que consideraba seguro y resuelto, de un día para el otro no existía nada. Un día, igual que tú, descubrí que mi esposo tenía una amante con quien menos esperaba y nadie mejor que alguien que ha vivido exactamente lo que tú estás viviendo puede entenderte más. Por eso sé muy bien lo que estás pasando en este momento, puedo comprender lo que estás viviendo.
Me llamo Gladys Hamann, y si resuenas con lo que te he contado, me gustaría que conocieras los primeros 4 pasos imprescindibles para superar la infidelidad de tu pareja.
El sentimiento de sentirte traicionad@ es algo bastante humano, ahora...
¿Sabías que no superarlo trae consecuencias muy negativas en todas las situaciones de tu vida?
Supongo que puedes intuirlo, pero sospecho que no tienes idea de cómo superarlo.
Descarga gratis el ebook de Óscar Durán Yates, la persona que me ayudó a superar el dolor por la infidelidad de mi marido
Ahí te cuenta los 4 Pasos que yo di, para superar la infidelidad de mi pareja.
¿Has sido infiel y te sientes culpable?
Si ahora estás pasando por esta situación de infidelidad, posiblemente no está siendo el mejor momento de tu vida. 8 de cada 10 personas que han sido infieles desean quitarse las sensaciones negativas que esta experiencia les está produciendo.
Además, la gente que ha sido infiel a su pareja lo pasa muy mal que lo que más le gustaría que ocurra es superar la infidelidad en el menor tiempo posible.
¿Cómo cambiaría tu vida ahora mismo si el dolor de tu infidelidad lo pudieras convertir en fortaleza, independencia y seguridad? ¿Te gustaría saber qué pasos seguir para conseguirlo?
En el siguiente post te voy a contar qué puedes hacer tú de forma inmediata para que también puedas liberarte de la culpabilidad y encuentres tu equilibrio interior.
Pero antes, quiero advertirte que lo que te voy a contar sobre la infidelidad no es muy común que lo escuches o leas por ahí y si llegas hasta el final de mi post, vas a corroborar por ti mism@ la veracidad de la información y de qué forma puedes aplicarla en tu situación particular porque:
- Entenderás el origen de la infidelidad en las relaciones
- Reducirás tu sensación de culpabilidad
- Y empezaras a restablecer la confianza en ti
Bien, pues vayamos por partes….
Primero quiero presentarte a Ana porque es el vivo ejemplo de cómo quitarse para siempre el malestar de una infidelidad y convertirlo en algo muy positivo en tu vida y que nunca más te condicionen los recuerdos del pasado.
No puedo olvidar la primera vez que hablé con Ana porque su voz y su rostro eran reflejo de una gran desesperanza. Se sentía que no merecía ser feliz porque pensaba que había hecho algo “muy malo”, se sentía avergonzada, apenada y había una voz en su interior que le decía que debía pagar por ello con algún castigo o sufrimiento.
Ana, tampoco podía dormir por las noches porque le atormentaban las imágenes que recordaba, se sentía juzgada, rechazada, lastimada y con miedo de perder a su pareja y su relación. Se sentía decepcionada de ella misma, muy sola y desorientada porque no podía hablarlo con nadie.
Estas fueron sus palabras: “estoy pasando por un momento particularmente doloroso en mi vida, casi inaguantable. He sido infiel a mi esposo. Llevamos más de 3 años de casados. Me siento terriblemente culpable y con muchísimo miedo de perderlo. Me culpo día y noche de lo que YO he hecho, me pregunto como he llegado a hacer esto porque amo a mi esposo y yo siempre he sido una persona con muchos valores y principios morales…”
Esto fue el inicio del camino que hicimos con Ana.
El sentimiento de culpa es algo bastante humano, ahora...
¿Sabías que no superarlo trae consecuencias muy negativas en todas las situaciones de tu vida?
Supongo que puedes intuirlo, pero sospecho que no tienes idea de cómo superarlo.
Me gusta la definición que da el diccionario cuando describe el significado de la palabra reconciliar: volver a las amistades.
Hasta hace no mucho la palabra amistad tenía la connotación de “unión entre las cosas”.
Reconciliarse es, pues, atraer los ánimos desunidos. Si sientes que quieres reconciliarte es porque te has peleado con alguien y una parte de ti no desea mantener esa pelea.
Todas las relaciones de pareja tarde o temprano se pelean, al menos una vez en la vida. Sin ninguna duda, sentirse enamorado y atraído por alguien es una de las experiencias más cotizadas en la vida, pero el precio que pagamos por esta euforia acaba siendo el resentimiento y cuando la desilusión llama a tu puerta.
¿Te gustaría SUPERAR LA INFIDELIDAD?
Descubre el método que te hará sanar tu relación y tu vida después de haber vivido una infidelidad
Haz clic aquí para ver el vídeo de un minuto
Lo más habitual que habrás experimentado en cualquier relación que hayas tenido, es que tu atracción inicial se transformó en rechazo, en discusiones, en pleitos y, quizás, en ruptura o, en el mejor de los casos, la has transformado en una insatisfacción personal silenciosa que sostienes por miedo a estar sin alguien a tu lado o porque te sientes incapaz de hacer algo distinto por ti mismo, o en una nueva relación.
Cuando el grado de insatisfacción es insoportable, pero el miedo a la ruptura es mayor, aparecen las adicciones o las infidelidades sexuales esporádicas, habituales o con un amante estable. Cualquier intento de llenar tu insatisfacción desde fuera hacia dentro está condenado a ser “pan para hoy y hambre para mañana”. Es imposible que alguien o algo de fuera llenen lo que tú no has aprendido a llenar desde dentro. Este es el origen de todas tus expectativas rotas en las relaciones.
Cuando te enamoras de una persona y sientes atracción se debe a que pones tu atención en las similitudes que ves en ella o en la parte que percibes que tú no tienes y que esa persona te va a aportar para sentirte plena/o. Pero como no existen dos personas iguales en todo el Universo, esas similitudes iniciales son solo aparentes; puede que a los dos os guste viajar, pero seguro que la forma de viajar o los lugares a visitar no sean siempre coincidentes. Las similitudes y complementariedad os acercan, pero cuando aparecen las diferencias y las oposiciones surge el distanciamiento entre vosotros.
Y cuando el distanciamiento llega, inevitablemente, trae de la mano al resentimiento. Resentirte con tu pareja es negar las similitudes exagerando las diferencias. Lo que resientes de tu pareja son las actitudes o comportamientos que tú niegas que haces a otros o, incluso, que lo haces a tu propia pareja. En ambos casos, sueles vestirte en el traje de “Yo no soy así”, “Nunca le he hecho eso a alguien” o, si eres muy atrevida/o, te vistes de “Jamás haría/haré eso/aquello”. Pero el paso del tiempo te muestra, si no lo ha hecho ya, que lo que condenas en otros, lo atraes, te conviertes o lo creas.
¿Te gustaría SUPERAR LA INFIDELIDAD?
Descubre el método que te hará sanar tu relación y tu vida después de haber vivido una infidelidad
Haz clic aquí para ver el vídeo de un minuto
Tanto si crees que te falta algo que vas a conseguir de la pareja que te enamores como si niegas tener los rasgos de carácter que rechazas de tu pareja, de quien estás enemistado es de una parte de ti mismo. El resultado es que, tanto si te das cuenta como si no, vives peleado con una parte de ti, y esa parte que no puedes abrazar en tu pareja es la misma parte que no puedes abrazar de ti. Este, si acaso, sería tu problema y tú pelea, no tu pareja.
Reconciliarte con tu ex pareja es amistarte interiormente con la parte de ti que condenas, y para eso no necesitas volver a ver o llamar a tu ex pareja. Reconciliarte con tu pareja es reconciliarte contigo pero no significa necesariamente continuar con la relación. Y reconciliarte contigo es reconocer en ti los aspectos positivos y negativos que niegas tener. Si los reconoces en ti, los puedes abrazar, si los abrazas los puedes Amar. Solamente si los Amas en ti, los amarás en cualquier persona que sea tu pareja.
Óscar Durán Yates
Paseando por el bosque de Casla, me tumbé a descansar y me puse a contemplar el esqueleto de los árboles en otoño.
Después de mucho rato me quedé extasiado contemplando las sinuosidades de los troncos, y las variadas formas de sus ramas y ramificaciones que se desprendían de aquellas.
Observé que un árbol había empezado siendo un tronco principal y alcanzada cierta altura, se abría en dos o tres partes y, algo más arriba, cada una de estas partes se dividían nuevamente en otras cinco o seis, las que a su vez y más arriba, se subdividían en más ramitas cada vez más delgadas.
La visión de conjunto del árbol era similar a una red de ramas de distintos grosores y tamaños.
Sentí que podía comparar ese esqueleto que observaba con el camino que yo había recorrido en mi vida.
Y cualquier ramificación podía representar una elección por mí tomada en ese punto del camino; decisión que me había conducido a otra rama y esa a sus opciones más pequeñas, que a su vez se abrían en ramitas más chiquitas, en más caminos…

Viéndome en la ramita de un extremo de ese árbol, percibí que, entre tantas decisiones tomadas, bien podría haber elegido un camino equivocado.
Me inundó una angustia terrible al mirar las ramas no elegidas, que ahora y para mí eran caminos perdidos… ”Ya no puedo retroceder, ya no tengo tiempo, he perdido mi vida caminando por donde no quería”….
Entonces, volviendo mi mirada a la visión global del árbol, descubrí que, sin importar en qué parte del árbol estuviese, el entramado de ramas grandes y pequeñas, jóvenes y menos jóvenes, me permitía recorrer el árbol de un extremo a otro cada vez que lo quisiese sin necesidad de deshacer el camino.
Para alcanzar cualquier ramita, tan solo me bastaba elegir la ramita nueva que quería visitar y empezar a saltar.
¡Qué tranquilidad!.
¡Gracias, ramitas!
Oscar Durán Yates
Este era un post que se ha convertido en página para los clientes del programa reconciliarte. Se usa la misma url pero en formato página.
No me cabe duda que hablar de “la parte positiva de la infidelidad” es atrevido e incluso habrá quien se lo tome como un insulto a su persona. Y si además esa persona que se toma el título de mi post como algo personal está viviendo los estragos del dolor de la infidelidad en alguna de sus formas, puedo parecerle su enemigo:
¡¡¿La parte positiva de la infidelidad, pero qué me estás diciendo tú…?!!
Bueno, pues quizás te puedo dar una perspectiva nueva, o quizás prefieras quedarte con la tuya. De todas formas, ya que estás aquí, te invito a que sigas leyendo y luego decidas lo que tú consideres que es mejor para ti.
Entender lo que hay detrás de la infidelidad
La infidelidad en una relación no es algo que aparezca de forma fortuita y tampoco aparece simplemente para nada. Es una señal clara y urgente de cambio en tu vida. Es simplemente un aviso, como el de una señal de carretera que te indica “camino sin salida” o “la carretera se acaba, de la vuelta”
Si te das la oportunidad de ver la infidelidad de esta forma, tu consciencia se va a expandir y en caso de que aún sigas teniendo dolor, empezará a disminuir, ya que te guste o no, la infidelidad modificó tu vida, y de ti depende que esas modificaciones sean un triunfo para tu bien o sean un infierno por muchos años.
Este tema lo explico muy bien de mis artículos como sanar tu relación en 4 pasos después de haber sido infiel con lo cual no me voy a extender más sobre este asunto. Vayamos directos a los 4 problemas que impiden ver la parte positiva de la infidelidad
Soy muy reacio a utilizar la palabra problema porque a veces encierra a nuestra mente en un callejón sin salida; me gusta más utilizar la palabra “retos” u “oportunidades” pero en este caso voy a utilizarla porque es muy probable que ya te sientas en un callejón sin salida, y en este caso sí que tienes un problema, al cual deseo ayudarte a solucionar al menos un poquito.
¿Te gustaría SUPERAR LA INFIDELIDAD?
Descubre el método que te hará sanar tu relación y tu vida después de haber vivido una infidelidad
Haz clic aquí para ver el vídeo de un minuto
Problema # 1: Tomar la infidelidad como algo personal

Si descubriste que tu pareja se fue con otra persona y afectó tu valía personal quizás estés sintiendo algo así como que “no vales”, “ no eres suficiente” “traición” y estas sensaciones están acompañadas también de una sensación de vacío en el pecho o de retorcimiento en las tripas de tu estómago.
La interpretación de tu valía a través de la infidelidad de tu pareja es errónea. Ese dolor que sientes te lo detona el hecho de que hayas descubierto a tu pareja con otra persona, pero la esencia de ese dolor se deben a otras causas que necesitas descubrir. Y ocuparte de ese dolor original es más importante que el dolor de la infidelidad de tu pareja.
No es complicado descubrirlo por lo que no necesitas una terapia larga de meses. Lo más probable es que esta sensación de vacío por no ser suficiente, no sentirte valioso o merecedor sea un fleco incompleto del amor que sentiste por parte de tu madre o tu padre o alguien igual de importante en tu vida, y es sencillo resolverlo si sabes qué teclas tocar en tu interior.
En el caso de que seas tú quien se ha ido con otra persona, tomarte la infidelidad de forma personal es “comprar la fantasía” de que que esa/s experiencia/s o la persona con la que te has ido va a solucionar el verdadero malestar que te hace actuar así. Incluso, en caso de que se haya roto tu relación y estés empezando con una relación con el que fue tu amante, es solo cuestión de tiempo que vuelvas a crear en tu vida aquello de lo que vas huyendo. Ya me cuentas…
Problema # 2: Sentirte víctima de la situación
La actitud de víctima es una posición de indefensión, debilidad y estática. Una víctima siente que no pudo ni puede hacer nada, que las circunstancias fueron adversas a su bondad y se lamenta de que las cosas fueron así.
En el caso de la infidelidad, no es así. Y mucho menos, si la reconoces como la señal de cambio urgente en tu vida. Imagina como si la vida te hubiese estado gritando a voces desde hace tiempo “No sigas por este camino que te matas” y que no haz hecho caso a ese aviso sucesivo, pues la infidelidad y el dolor que sientes es ahora el ultimátum.
En caso de que seas tú quien se fue con otra persona, culpabilizar a tu pareja de que te empujó a hacerlo es lo mismo que echarle la culpa al chocolate de que engordas. Esto solo te hace más víctima, te esclaviza y te hace más vulnerable al chocolate. ¿Te suena esto?.
Te guste o no, lo aceptes o no, en una infidelidad en la pareja hay una responsabilidad compartida y en cada momento de la relación existe el fenómeno de la co-creación de experiencias. Pobrecito/a de mi por lo que me ha pasado o pobrecito/a de mi por lo que he hecho, son máscaras que te esclavizarán al sufrimiento y eso es más caro que la infidelidad.
Problema # 3: La crítica y el reproche
Aquel que señala con el dedo índice olvida que 3 dedos de su propia mano le están señalando a si mismo. ¿Dónde estás haciendo lo mismo que ves que tu pareja ha hecho? ¿De qué forma estás siendo tú infiel a tu pareja y no te has dado cuenta? Incluso en el caso de que no te hayas ido con otra persona. ¿Dónde estás siendo tú infiel a ti mismo/a y no te has dado cuenta? ¿De qué forma has traicionado tus propios sueños y renunciaste a ellos?
El reproche, amigo o amiga que me lees, es solo el llanto de tu impotencia. Es el grito de sentirte incapaz y no saber cómo cambiarlo. Es una voz en tu interior que reclama atención, reconocimiento y merecimiento. El reproche a tu pareja por lo que hizo o el auto reproche por lo que hiciste es el alimento de esa impotencia que quieres dejar de sentir. Es la forma en la que más vas a debilitar tu estima personal y la de tu pareja.
Reprochar es como atarte a una bola de acero, tirar la llave al río y luego querer que te miren con lástima por lo que te ha pasado. ¿De qué te va a servir? Es sano y más conveniente que empieces a sentir responsabilidad dejando de criticarte o criticar a tu pareja por lo que pasó.
Recuerda que la vida te lleva gritando a voces desde hace tiempo “No sigas por este camino que te matas”. Insisto, la infidelidad es una señal clara y urgente de cambio en tu vida. Y por favor, no te quedes en que el cambio en tu vida es cambiar de pareja o separarte de ese “K..b..n” o de esa “P….a”. Esto es la simplista forma de pensar desde tu orgullo y tu ego. Y eso justo es el problema siguiente.
¿Te gustaría SUPERAR LA INFIDELIDAD?
Descubre el tiempo que se tarda en sanar tu relación y tu vida después de haber vivido una infidelidad
Problema # 4: Querer tener razón – El orgullo
Si llegado a este punto te sientes exactamente igual que al principio de leer este post, tus ideas son exactamente las mismas, nada de lo que te he dicho te hace sentido y sigues pensando que tu pareja no debió hacerlo, simplemente. O que tú no debiste de hacerlo, sin más, pues no hace falta que te cuente más sobre este problema. Tienes razón, yo lo he hecho fatal. Gracias no obstante, por haber llegado hasta aquí.
Si por el contrario, al menos una de las palabras o frases que te he escrito te ha movido un milímetro de la postura que tenías antes de empezar a leer este artículo te doy la enhorabuena, porque has empezado a sanarte. Y ese camino tiene un puente sobre el abismo. Sigue por él que vas a vivir mejor. Felicitaciones porque ya iniciaste el cambio que necesitabas.
Este problema # 4 se explica cogiendo los otros tres problemas juntos y no darte la posibilidad de mirarlos con otros ojos. Querer tener la razón es incompatible con sentir el amor de tu propio corazón, y mucho menos el de tu pareja. Tu corazón es el lugar donde la plenitud, la armonía y el equilibrio coexisten eternamente, es donde el camino y el destino se unifican con la totalidad. Es donde tú te miras por tu esencia y no por tu forma, donde encuentras el rostro de La Fuente. Quizás. Tal vez…
Gracias.
Óscar Durán Yates
Tu coach para transformar tu relación
Cada vez que he ayudado a otros a disolver el dolor por la traición, he encontrado que las personas que se sienten traicionadas afrontan algunos elementos comunes. Casi se podría decir que hay unos obstáculos parecidos que necesitan ser disueltos antes de eliminar el malestar que les condiciona. Las tres dificultades más comunes que les impide restablecer su bienestar son:
El dolor es muy grande y les controla
Cuando descubres la infidelidad de tu pareja parece que tu pareja te ha producido el dolor que tú sientes, sin embargo tu dolor no es por lo que tu pareja haya hecho, si no por el significado que tu le das a eso que ha hecho. El significado es el valor personal que tú le pones a su comportamiento cuando proyectas tus ilusiones, tus ideas o tus pensamientos sobre cómo se supone que tu pareja tuvo que comportarse.
La prueba de que el dolor no te lo ha producido tu pareja está en que no te ha dolido su infidelidad hasta que te enteraste, es decir, el dolor que sientes ya estaba en ti, tu pareja solo lo ha despertado y ha abierto una puerta. Cuanto más personal te tomes su comportamiento, más alimentas tu propio dolor y más te sumerges en tu propio sufrimiento e inestabilidad. ¿Cuál es en verdad ese dolor que tienes dentro de tí?
Culpabilizas a tu pareja de “TODO”
Tú no eres víctima de tu pareja, pero si asumes este rol, conviertes automáticamente a tu pareja en un verdugo y en esta dinámica se crea un falso bueno y un falso malo, es decir, dos perdedores. En ninguna relación de pareja los resultados son unilaterales y más bien funciona el efecto de co-creación, es decir, los dos son responsables de lo que acontece y de lo que pasa en la relación, unos por acción y otros por omisión. En la dinámica de la infidelidad funciona exactamente igual. No hay víctimas ni verdugos, ni buenos ni malos.
Incorporar esta perspectiva en tu percepción reduce tu dolor y restablece una visión más equilibrada del mismo hecho. Si te miras a ti misma como responsable del 50% de lo que te acontece te saca de tu actitud de víctima y te fortalece, de lo contrario te aseguro que vas a sentirte como hundida en un pozo sin fondo. Esto no justifica la infidelidad de tu pareja, pero el hecho de culpabilizar a tu pareja por sentir tu dolor y por lo que ha ocurrido solo va a alimentar tu malestar y vas a quedarte enganchada y dependiente de esa vivencia.
Tu orgullo te protege
Mirar a tu pareja como la causa de tu mal es olvidarte de lo más importante, tú misma. Tu pareja es un espejo tuyo, te refleja aquello que tú no ves de ti misma. Seguro que me dirás que tú no eres infiel o no has sido infiel, y desde cierta perspectiva es cierto, pero desde otra perspectiva más profunda te aseguro que no es verdad. Todas las personas se comportan de forma infiel y muchas veces la infidelidad no es sexual pero no por ello deja de ser infidelidad, traición, engaño y mentiras. Sólo tu orgullo te hará decir y pensar YO NO SOY ASÍ y automáticamente vuelves al patrón de “un bueno y un malo”, en este caso disfrazado de YO SOY MEJOR QUE TÚ, o TU ERES PEOR QUE YO.
En mi experiencia como entrenador personal sé que no existe una experiencia que sea solo negativa. Quizás todavía no puedas ver la luz de lo que te pasa, pero ¿Y si detrás de lo que él haya hecho, hubiese un regalo valiosísimo y muy especial para ti? Imagina por un momento que fuese así, ¿estarías dispuesta a recorrer el camino necesario para descubrirlo? Puede que no sea posible que tú cambies el comportamiento de tu pareja, es más, no podrás cambiar lo que pasó, pero sí puedes cambiar tu percepción y el significado que su comportamiento tuvo o tiene para ti, para sentirte bien contigo misma, con o sin pareja, con o sin él…
Oscar Durán Yates
Si te han sido infiel y sientes rencor y angustia...
¿Sabes que está multiplicando tu dolor innecesariamente?
Entiendo que ahora te parezca imposible vivir sin ese dolor y angustia. Y, créeem, no necesitas meses o años para superarlo.
Descarga gratis mi ebook donde te cuento 4 Pasos para superar la infidelidad de tu pareja Clic aquí
La sensación de traición probablemente es una de las experiencias más dolorosas que confrontamos lo seres humanos en nuestra vida. Es prácticamente imposible pasar por este planeta y no conocer los avatares emocionales a los que somos conducidos por el engaño, la mentira y la desilusión de la traición. Una infidelidad descubierta de tu pareja es una de las causas que podrían llevarte a experimentar ese dolor que influye tan negativamente en tu vida y en tu relación.
La sensación de traición por una infidelidad marca un antes y un después en el marco de las relaciones de pareja y es más habitual de lo que parece. Esta experiencia, sinónimo de mentira, engaño y falsedad, habitualmente produce una sensación punzante y un vacío en el estómago o el pecho. Pero, ¿de dónde nace el dolor por la traición? Si la sensación de traición duele es porque, al estar asociada al engaño, la persona traicionada ve resquebrajada la idea de “Todo lo que yo creía que era verdad, resultó ser MENTIRA”. Es producto pues de una gran desilusión.
Además, el dolor por la traición aumenta porque rompe la confianza que habías depositado en tu pareja y debajo de la confianza todo ser humano pone en otras personas o en nuestra pareja ponemos una dosis de nuestra propia seguridad. Tu dolor, pues, viene por LA DESILUSIÓN de lo que tu pareja ha hecho ya que su acto vulnera un aspecto que asumías que nunca ocurriría o que, si había pasado ya, no volvería a ocurrir. Pero ¿Era realmente realista esperar lo que esperabas?
El Resentimiento y el Rencor
Que no te extrañe que la infidelidad de tu pareja ponga a prueba los cimientos que creías más firmes en tu vida. Tampoco te extrañe que te haga aflorar una sensación de no haber sido/no ser suficiente, e incluso hacerte sentir falta de valía o abandono. Si esto estuviese ocurriéndote es porque, sin tu darte cuenta, estás basando tu relación en una dependencia emocional. Realmente estas sensaciones que te describo no son producto de la infidelidad, aunque así lo puedan parecer, son carencias personales que tú tienes y que, en este caso, la infidelidad te las ha detonado.
De cómo resuelvas esta situación que vives va a depender tu felicidad y bienestar no solo a corto plazo, si no a medio y largo plazo en tu vida, de lo contrario se va a instalar en tu interior una sensación continua de resentimiento o rencor. Y esto es como culpabilizar a tu pareja de algo que tú ya tenías antes de su infidelidad.
Si has sentido como si tu pareja te hubiese clavado un puñal con su infidelidad, el resentimiento y el rencor es como si cogieses ese puñal y ahora fueses tú quien se lo o clava a sí mism@ una y otra vez sin parar. El resentimiento y el rencor son emociones realmente muy destructivas y venenosas que contaminan no sólo tu mente y tu corazón, sino también tu cuerpo. Son la causa de enfermedades como el cáncer, con lo cual, si quieres reducir las probabilidades de sufrirlo, necesitas plantearte cómo quitártelos de encima.
Eliminar el resentimiento y el rencor es imprescindible para gozar de una vida plena, porque tanto más condenes a tu pareja por lo que hizo, tanto más volverás a vivir esa misma experiencia una y otra vez, o te vas a convertir tú misma en eso que condenas de tu pareja.
Por ejemplo, si decides separarte resentida/o, te aseguro que en tu próxima relación la infidelidad volverá a aparecer. Y en el caso que decidas “olvidar y continuar” con tu pareja sin que proceses adecuadamente tus emociones, volverás a repetir la misma experiencia. No puedes cambiar lo que pasó, pero puedes dar un paso para sentirte bien.
Si no te quitas el malestar de la infidelidad es como si tu silencio se convirtiese en una bomba que implosiona, y ¿adivina a quien le hace más daño esto? Sí, a ti. La gente que descubre la infidelidad de su pareja sufre y lo que más le hace sentirse mal es que no sabe cuánto tiempo tardará en recuperarse y volver a sentirse bien.
El aprendizaje y la lección
El primer paso para avanzar en liberarte del rencor y el resentimiento es mirar la experiencia desde los ojos del aprendizaje que te trae, desde el regalo y la lección que está delante de ti. Es muy importante que te hagas preguntas inteligentes que te ayuden a mirar lo que vives y a tu propio dolor con los ojos de tu propio amor, porque te aseguro que la infidelidad de tu pareja no solo trae dolor, angustia, miedo e inseguridad.
Hay algo muy valioso detrás de todo esto y es tu responsabilidad descubrirlo. A continuación te ofrezco unas preguntas para que empieces a mirar desde otra perspectiva, especialmente con la intención de que encuentres tu reflejo de la traición de tu pareja, es decir, la forma en la que tú te estás haciendo lo mismo que tu pareja ha hecho. Si te tomas el tiempo en responderlas, algo muy bueno empezarás a encontrar.
Aquí van…
Si esta experiencia fuese un ser vivo, ¿cuál sería el mensaje positivo que te trae a ti? ¿Qué oportunidad positiva le puede ofrecer a tu vida esta experiencia? ¿A qué estás encadenada internamente, emocionalmente, mentalmente, y esta experiencia te puede liberar? ¿Qué es lo que estás deseando hacer con tu vida y no te atreves ni siquiera a dar los primeros pasos? ¿A qué has renunciado en tu vida porque lo consideras inalcanzable o imposible para ti?
Oscar Durán Yates
El sentimiento de sentirte traicionad@ es algo bastante humano, ahora...
¿Sabías que no superarlo trae consecuencias muy negativas en todas las situaciones de tu vida?
Supongo que puedes intuirlo, pero sospecho que no tienes idea de cómo superarlo.
Descarga gratis mi ebook donde te cuento 4 Pasos para superar la infidelidad de tu pareja Clic aquí
Cuando te sientes culpable por tu infidelidad es habitual que esa sensación te influya negativamente en tu vida y en tu relación. Hay quienes prefieren ocultar su infidelidad y callarla en sus adentros para sí mism@ y hay quienes afrontan las consecuencias y deciden hablarlo con su pareja.
Ninguna de las dos opciones es mejor que la otra porque lo verdaderamente importante es que tú recuperes tu bienestar interior y para que eso sea posible necesitas encontrar respuestas primero en tu propio corazón.
La culpabilidad se manifiesta como un peso que se lleva a cuestas.
Luego se convierte en un malestar que va creciendo por dentro y acaba por afectar el cuerpo.
Hay gente que lo somatiza con dolores de espalda en la zona dorsal o con problemas digestivos…
..otras personas se comportan ansiosamente, con dolor en el pecho, angustia…
Y hay personas que tienen ganas de acabar con su vida (Si esto te pasa, por favor, busca ayuda urgente. No hagas tonterías.) Piensa por un momento ¿Acabarías con tu vida si supieses que al otro lado te quedará la misma culpa multiplicada por 10?
Huir no te llevará a ningún lugar sana ni seguro.
Lo que es común en todos los casos es que empiezan a sentirse inferiores y crece en su interior una sensación generalizada de no merecimiento y la obligación de pagar una DEUDA EMOCIONAL
Culturalmente se nos ha enseñado que cuando “cometemos un error”, hay un castigo que cumplir, así pues la culpabilidad demanda ese castigo u obligación de compensar a toda costa para reparar el mal que hayamos podido causarle a alguien.
El ciclo emocional de la culpabilidad acaba convirtiéndose en un laberinto emocional en el que te adentras sin rumbo ni dirección y se hace fuerte con la ayuda del auto reproche.
Si estás sintiéndote culpable por tu infidelidad u otro acto que haya hecho o dejado de hacer, estás dejando de vivir tu vida con autenticidad.
Estás viviendo en la ilusión de TENER QUE, DEBO DE y, posiblemente, tu vida se haya convertido en una vida sacrificada, llena de obligaciones y renunciando a tus propios intereses en algunas de sus parcelas.
Y hay una buena noticia y es que tú puedes liberarte de este sufrimiento y de la culpabilidad en menos tiempo del que te puedas imaginar
Recupera tu bienestar
Cuanto más clar@ estés contigo mism@, mejor te vas a sentir, y te aseguro que hablar con tu pareja de tu infidelidad desde tu claridadinterior será mucho más positivo para los dos que si lo haces desde tu sensación de culpabilidad. Y también es posible que una vez recuperado tu bienestar interior consideres innecesario hablar con tu pareja sobre este tema. ¿Quién sabe lo que decidirás cuando te encuentres bien?
Estarás de acuerdo conmigo que recuperar tu bienestar pasa por quitarte las sensaciones negativas que pudieras estar teniendo. La primera pregunta que te invito a que te hagas es ¿Qué me impide recuperar mi bienestar? Esta pregunta repetida con constancia en tu cabeza y en tu corazón te aportará luces específicas de mucho valor. Y así empezarás a encontrar claridad en tu caos. Háztela muchas veces y verás…
En segundo lugar, necesitas darte cuenta que encontrarás 3 dificultades al querer recuperar tu bienestar.
Tu confusión no te deja ver
La mayor confusión en la vida está al borde de las sensaciones contradictorias y la infidelidad es una de esas experiencias que te lleva al límite de esas sensaciones. La experiencia de la infidelidad puede traer mucha confusión, pero también puede traer mucha claridad en tu vida si es que sabes cómo reconducir tus emociones. Considera que tu infidelidad no ha sido fortuita, ni siquiera el hecho de que haya sido una “aventura pasional”. La raíz de tu confusión no está en la infidelidad si no en la insatisfacción que tienes en tu vida. El deseo que te impulsó a actuar infielmente es un indicio de que existe esa insatisfacción y descubrir qué es eso que buscas es fundamental para encontrarte bien.
No definir específicamente de qué te sientes culpable o cuál es la causa de tu dolor principal
Culpabilizarte es asumir de forma automática que solamente has causado dolor sin placer, pérdida sin ganancia o perjuicio sin beneficio. Esto no es posible en la vida ya que ninguna experiencia en sí misma es solo placentera o solo dolorosa. Si tú estás asumiendo esto, quiero que sepas que te estás sintiendo culpable por una ilusión. Necesitas definir exactamente cuál es el dolor específico que consideras que has causado y descubrir la parte positiva para tu pareja y para ti de ese experiencia. ¿Qué consecuencias positivas está trayendo a tu vida esa experiencia? Sé que no es fácil que veas ese otro lado, pero te aseguro que existe.
Tus reproches hacia ti mism@ te controlan
Los auto reproches son la forma más habitual de auto castigo, es como si estuvieses con un látigo flagelándote a ti mism@. ¿De qué te está sirviendo? ¿Qué asumes que vas a conseguir? Es importante que pares de reprocharte, porque te aseguro que cualquier otra persona en tu misma situación, con las mismas y exactas circunstancias que tú tenías y habiendo recorrido el mismo camino que tú recorriste, habría hecho exactamente lo mismo. Lo que pasó es normal encuadrado en tus circunstancias y fue una consecuencia de muchas cosas, por lo tanto NO TIENES NINGÚN MOTIVO para reprocharte.
Oscar Durán Yates
El sentimiento de culpa es algo bastante humano, ahora...
¿Sabías que no superarlo trae consecuencias muy negativas en todas las situaciones de tu vida?
Supongo que puedes intuirlo, pero sospecho que no tienes idea de cómo superarlo.
Descarga gratis mi ebook donde te cuento cómo saber las posibilidades de superar tu infidelidad. Clic aquí
Si te identificas con alguna de estas palabras tienes la opción de hacer lo que hace la mayoría: quedarse asumiendo que lo único que existe de una infidelidad son consecuencias negativas.
Para entender con claridad para qué está ocurriendo una infidelidad en tu vida, es necesario aprender a mirar las relaciones de pareja como una escuela de crecimiento personal conociendo las leyes naturales que regulan el compartimiento humano y la psicología interior de las relaciones.
¿Te gustaría SUPERAR LA INFIDELIDAD?
Descubre el método que te hará sanar tu relación y tu vida después de haber vivido una infidelidad
Haz clic aquí para ver un vídeo de 1 minuto
¿Cuándo ocurre una infidelidad?
Si quieres entender bien las causas que llevan a la infidelidad conviene que sepas que toda relación de pareja atraviesa por 3 etapas ineludibles y que en algunas de ellas la infidelidad es más propensa que en otras:
Etapa 1: Acercamiento
También conocida como la fase de enamoramiento o atracción en la cual vas a ver en tu pareja las similitudes o la complementariedad. Tu atención selectiva se enfocará principalmente en aquellos aspectos positivos. En este periodo de tiempo las probabilidades de una infidelidad son menos de un 1% en la mayoría de los casos.
Etapa 2: Alejamiento
Sin importar cuanto de maravillosa haya sido la etapa anterior, solo habrás necesitado de invertir tiempo y espacio con ese “ser especial” del que te enamoraste para que tarde o temprano veas las diferencias y las oposiciones que te separan de él o ella. Tu atención selectiva se enfocará en los aspectos negativos. En esta etapa las probabilidades de infidelidad son de hasta un 20%.
Etapa 3: Ruptura.
Existen tres tipos de ruptura.
3.1 Ruptura silenciosa: cuando la relación de pareja está rota pero la relación continúa por otros intereses. En este estado el dolor de estar sin la persona es mayor que el dolor de estar con la persona y por eso continúan juntos. En esta fase las parejas pueden estar muchos años o toda la vida. El 80% de las infidelidades se producen en esta etapa.
3.2 Ruptura manifestada: cuando la relación se rompe y físicamente las personas se separan. En este estado el dolor de estar con la persona es mayor que el dolor de estar sin la persona y por eso se separan. Habitualmente se llega a esta situación por desgaste emocional o por cansancio de vivir las mismas experiencias con salida de retorno. En esta etapa hay 0% infidelidad.
3.3 Ruptura reconciliada: Se produce cuando al menos uno de los dos se libera de las cargas emocionales negativas que ha creado por las ilusiones rotas de sus expectativas acerca de la pareja, la relación o la persona.
Cuando esta liberación de las emociones negativas es auténtica se produce una profunda transformación similar al resurgimiento del Ave Fénix y desde esa nueva consciencia la persona tiene la claridad y certeza, sin remordimientos, ni culpas, ni miedos o inseguridad de decidir si continúa o no con la relación. En esta etapa el dolor por la infidelidad ha desaparecido por completo.
Deseo que estas descripciones te hayan hecho sentido y ahora puedas ver más claramente en qué etapa se encuentra tu relación y en cual te gustaría que estuviese.
¿Por qué se produce una infidelidad en una relación?
Es muy importante entender el origen de la infidelidad para que luego puedas comprender para qué está en tu vida hoy esa experiencia.

1. Renuncia a ti mism@
Construimos nuestra vida decisión a decisión y muy a menudo no somos 100% conscientes de las consecuencias que cada una de las decisiones nos traerá en la vida. Simplemente elegimos entre las opciones que se nos presentan, a veces incluso sintiéndonos víctimas de nuestras circunstancias o asumimos limitaciones que nos resultan imposibles de superar.
Avanzamos en nuestra vida renunciando poco a poco a cosas importantes que queríamos. Y lo que una vez fueron nuestros sueños se vuelven un recuerdo sin apenas importancia. Si alguna vez nos pusimos objetivos que no cumplimos por ocuparnos de los hijos, de la familia o de otras actividades, perdemos credibilidad interna con nosotros.
Y nuestro entorno se deteriora por la inercia del día a día, de los compromisos adquiridos que no nos cuestionamos y las obligaciones que imponemos a nuestra pareja, nuestros hijos y a nosotros mismos nos amargan sin darnos cuenta.
En más del 80% de los casos que he tratado con personas que descubrieron la infidelidad de su pareja he visto cómo la persona que condenaba a su pareja por infiel, estaba siendo infiel a sí mism@ en muchísimas cosas en su vida. Y lo peor de todo: no se estaban dando cuenta.
Al renunciar a nuestros sueños o a las posibilidades que deseábamos para nosotros estamos escuchando a nuestros miedos y nos escondemos en las obligaciones, los compromisos y la inercia del día a día que se convierten en el pretexto perfecto para justificar por qué no hacemos tal o cual cosa.
Y de esta forma parece que el miedo se desvanece porque contamos con buenas y honorables justificaciones externas que nos impiden vivir lo que deseamos pero nos descarga de la responsabilidad a nosotros.
“Dime lo que no amas y te hablaré de tu próximo destino” - Oscar Durán Yates
Si tú vas por la acera con tus niños y los ves que corretean y que juegan acercándose al final de la acera, les dirás “cuidado con los coches, niños”, pero ellos inmersos en su juego apenas escucharán el peligro que tú ves. Aunque repitas las mismas palabras cien veces tus niños no escucharán tu aviso, pero conforme se acercan al final de la acera y veas que no han parado, seguro que elevarás y gritarás hasta que paren sin importarte si el grito que chillas les haga llorar. Porque bajo esta circunstancia el dolor del susto, incluso si les dura muchos años, es menos doloroso que la muerte por un atropello.
He visto muchísimas veces como una infidelidad descubierta es el grito que te chilla la vida para que pares de hacer tu rutina que te está matando en vida y enderezcas el rumbo sin miedo hacia la dirección donde realmente tu corazón te quiere llevar.
2. Falta de valor personal
Hay una cosa de la que puedes estar segur@: tu pareja no te dará siempre todo lo que tú quieras, pero en el 100% de los casos te dará lo que tú necesitas para aprender, crecer y evolucionar.
Entre las fantasías del amor que hemos comprado figura el hecho de que se supone que una relación de pareja está hecha para hacernos más felices. Y esta ilusión se rompe cuando percibimos las veces que nuestra pareja no nos presta la atención o la escucha que nos gustaría.
Por distintas circunstancias podemos sentir que no somos tan importantes para nuestra pareja como nos gustaría, o percibimos que no nos quiere lo suficiente porque no pasa más tiempo en la relación como deseamos y sin embargo sí dedica tiempo a otras cosas que nos parecen menos importantes que cultivar la relación: dígase su trabajo, sus estudios, desarrollar un proyecto personal, profesional, etc.
Cuanto más apegad@ estés a sentirte importante, escuchad@ y desead@ por tu pareja, más te alejas de que la realidad se pinte de esa manera. Es como si tu apego pusiese una barrera entre los dos que agudiza tu sensación de soledad, falta de valía, y sentirte no suficiente para tu pareja.
Lo que buscas con todo esto es sentirte amad@ de una forma muy particular, y cuando alguien te hace sentir exactamente lo que no consigues experimentar con tu pareja de la forma que tú esperas es relativamente sencillo caer en los brazos de otra persona que alimenta tu necesidad.
Cuando la infidelidad ocurre en este contexto no es por falta amor de tu pareja hacia ti ni de ti hacia tu pareja.
¿Te gustaría SUPERAR LA INFIDELIDAD?
Descubre el método que te hará sanar tu relación y tu vida después de haber vivido una infidelidad
Haz clic aquí para ver un vídeo de 1 minuto
Quien sucumbe a los labios de otras personas bajo estas circunstancias se mueve por la necesidad de calmar el dolor de sentirse ningunead@, huyendo de la soledad y en busca de encontrar una conexión perdida.
A menudo, la culpabilidad pasa factura después de una infidelidad y el dolor del que se estaba huyendo se vuelve insignificante al lado de los auto reproches y críticas internas voraces. Esta forma de culpabilidad hace sentirnos poco merecedores de nuestra pareja y pagamos nuestra culpa con renuncias o un silencio que tarde o temprano destruye nuestra estabilidad emocional.
Si buscas sentirte importante por tu pareja es muy probable que no estás considerando justamente tu propio valor y valía personal y pudieras sentirte débil, incapaz o indefens@ en algunos aspectos de tu vida.
Ni tu pareja ni nadie te dará más valor del que tú seas capaz de darte a ti mism@.
En una sesión que tuve con Marta, me decía que no entendía cómo le había ocurrido esto a ella y no paraba de hacerse reproches, de culpabilizarse y de recriminarse. Estaba tan desesperada que buscaba sin consuelo el perdón de su pareja incluso antes de habérselo dicho. Estaba tan enfocada en su voces interiores y no quería ver más allá que ni siquiera escuchaba las preguntas que le hacía para equilibrar su percepción.
Me sentí impotente de ver que su mente solo pedía castigo y sus oídos eran prisioneros de su culpa. Lo que tanto reclamaba a su marido era lo que menos hacía ella consigo misma.
3. Insatisfacción personal
En todas las personas, sin importar el sexo, la raza, la religión o las creencias sobre sí mismos, existe una búsqueda primordial: encontrarnos con nosotros mismos, mirar el rostro de nuestra verdadera naturaleza desconocida.
En el fondo esto es de lo único que trata la vida aunque esa búsqueda esté disfrazada de tantas formas como habitantes haya en la tierra.
El sexo tiene la particularidad de conectar un torrente de sensaciones físicas que nos eleva en emociones. El acto de desear a alguien, seducirl@ y conquistar su mente y su cuerpo activa la sensación de poder y enaltece la autoimagen positiva de quien lo consigue.
Pero detrás de cada conquista el buscad@r solo anhela conquistar una parte de sí mism@ que no encuentra, un trozo de su propio misterio que a veces araña en un orgasmo y otras veces ni siquiera consigue ver su sombra.
“Tu trabajo no consiste en buscar el amor, sino solo buscar y encontrar todas las barreras que hay dentro de ti y que has construido contra él” Rumi
El verdadero rostro del ser humano solo se revela cuando se conecta con el Amor incondicional hacia si mism@. Cuando descubre que posee en su interior la grandeza de la vida porque él/ella son una gota de la vida.
Y mientras esto no se dé, somos solo peonzas que damos vueltas buscando el Amor y siempre necesitaremos de la mano de alguien que nos dé el impulso.
Me acuerdo de cuando Ramón me contactó y compungido consigo mismo me contó todas veces que había sido infiel en sus 4 matrimonios. El último de ellos producto de una de sus infidelidades en el que ahora tenía unos 2 hijos, pero su matrimonio había dejado de tener sentido y se había vuelto a enamorar de otra mujer. Y al finalizar el proceso de coaching que hizo conmigo se reconcilió con esa parte de él mismo que había estado buscando durante años en los brazos de las mujeres.
También Julieta, una diseñadora de increíble creatividad, llevaba años en busca de ese hombre ideal. Pero el rechazo hacia un aspecto de su feminidad para mostrarle al mundo su valía le impulsaba a probarse a sí misma en brazos de sus amantes. Dejó de sentir esta necesidad cuando se abrazó a ella misma plenamente.
4. Miedo a perder
El miedo es un gran aliado que nos previene de peligros vitales pero también se convierte en nuestro mayor enemigo si nos desconectamos de nuestro intelecto, lógica y consciente.
El miedo a que nuestra relación se acabe. El miedo a que nuestra pareja conozca a otra persona. El miedo a que nuestra pareja nos deje o cualquier otro miedo que alimente la sensación de pérdida o abandono son solo aceleradores que te llevan más deprisa a vivir la experiencia que más temes.
Muy a menudo me encuentro que la infidelidad es solo un detonador que hace aflorar los miedos ocultos, conscientes o inconscientes, que necesitamos afrontar para llevar nuestra vida a un nivel de mayor plenitud.
Aquello que temas, explóralo - Buda
El miedo es una ilusión de que circunstancias “x”, nos traerán un dolor “y” que asumimos que será casi insoportable. Y cuando asumimos esto estamos olvidando que las experiencias de la vida se sustentan bajo la ley del equilibrio, que dice que no hay una ventana que se cierra sin que otra se abra, no hay día sin noche, ni primavera sin otoño.

Y dicho así te podría parecer un mero refrán popular, reconociendo que, efectivamente, después de un día viene la noche y viceversa, pero si te repites el refrán mirando al planeta desde el espacio, verás que el día y la noche, la primavera y el otoño coexisten sincrónicamente en los hemisferios norte y sur y en los dos lados del planeta.
A este equilibrio también se le llama Amor. Y a fin de cuentas descubrir dónde no hay amor es una lección constante de nuestra evolución. Y cuanto más te resistes a esta idea más persiste la vida a que experimentes lo que más temes, para que te des cuenta de que no hay nada que temer.
Si sientes que lo que te he contado en este artículo te está afectando no dejes de ver el vídeo LAS CLAVES PARA SUPERAR LA INFIDELIDAD en el que te explico el método que yo uso y que te ayudará a sanar tu relación y tu vida.





































