¿POR QUÉ…? ¿Por qué mi marido se había ido con otra mujer?

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Alguna vez te hiciste ésta pregunta, si te ha tocado vivir la infidelidad seguro que sí.

En el artículo anterior ¿Atónita, paralizada porque tu pareja te fue Infiel? te contaba cómo un torbellino de sentimientos me hacían sentir como si hubiese pasado la peor catástrofe.

En esos momentos, cuando confirmé que mi pareja se había ido con otra,  no podía pensar con coherencia y sucedió que…

…pasaron los días,

…las semanas transcurrían

y luchaba para aclarar mis ideas entre sus suplicas de perdón y sus palabras de arrepentimiento.

Nuestros buzones del WhatsApp se inundaban de mensajes que iban y venían y yo pasaba los días queriendo comprender lo que nos había sucedido, queriendo encontrar la respuesta al ¿POR QUÉ…?

¿Por qué estaba pasándome esto? ¿Por qué mi marido se había ido con otra mujer?

¿Por qué yo? ¿Por qué a mí?

¿Y por qué, por qué y por qué….?

…pero ninguna respuesta que encontraba llenaba el vacío de mi corazón.

Mi malestar no desaparecía y por momentos el dolor que sentía en mi pecho me estallaba.

Las promesas de fidelidad y un sinfín de palabras para convencerme a que volviera con él, que lo perdonara, que le diera otra oportunidad, era lo de escuchar todos los días:

– Te amo, eres la mujer de mi vida, no puedo estar sin ti.

– No quiero perderte.

– Amo a mis hijas y a mi familia, no seas egoísta, piensa lo que sufrirán tus hijas si no me das otra oportunidad.

– Por favor no tires nuestro matrimonio fuera, dame una oportunidad de ser el esposo que tanto quieres que sea.

– Yo sé que podemos ser esa pareja que tanto deseas.

– Perdóname y podremos ser felices otra vez, etc, etc…

Tantas lágrimas derramadas, sus palabras me sonaban sinceras, pero yo sentía mucho miedo de repetir la misma experiencia, aunque no podía contemplar la idea de no volver a intentarlo

Necesitaba tener “la seguridad de que ella” no lo volvería a molestar, además de tener la certeza de que realmente habían terminado con el romance para que yo le volviese a dar un voto de confianza.

¿Cómo tener esa certeza? – Me preguntaba.

Ahí voy de nuevo, con otra idea. Llamé a la mujer y le pedí que volviéramos a hablar.

Nos encontramos, hablamos e hice el esfuerzo de ponerme en su lugar para comprenderla mientras la escuchaba, dejé de verla como mi enemiga.

Juntas programamos una reunión para enfrentar la situación y así saber si era cierto lo que nos decía este hombre del cual ambas estábamos enamoradas o volveríamos a caer todos en el mismo juego.

El momento llegó. Nos reunimos los tres, ella mi cómplice y él ni enterado de lo que le esperaba enfrentar ese día.

Quedó sorprendido al vernos la cara a las dos juntas, daba la impresión de que quería salir corriendo, pero no se atrevió a dejarnos paradas.

¡Qué situación! Esa noche presencié una típica discusión de pareja entre ellos dos.

Me parecía patético que ellos se reprochasen mutuamente y yo como esposa presenciarlo y peor aún, ni les incomodaba mi presencia.

Para parar lo que no hubiese tenido fin, les interrumpí y les propuse un acuerdo.

 Le dije a él: – Elige con quien te vas a quedar, a quien de las dos quieres, a la que no elijas se apartará de ti y no molestará más”

Después de lo presenciado, no sabía qué esperar, ya no creía más las palabras de amor, arrepentimiento y promesas que me decía, bien podría decidir quedarse con ella, pero después de que todos aceptamos el acuerdo, él eligió.

Quedarse conmigo fue su elección, ella estalló en ira, llanto y le dijo unas cuantas cosas más antes de terminar esa reunión.

Transcurridos unos días mi esposo regresó a casa, ahora no solo confiada en su sinceridad, sino también en que la mujer se apartaría como habíamos pactado.

Considerar la posibilidad de hacer mejor las cosas esta vez  me hacía sentir más esperanzada.

Daba lo mejor de mí, hacía lo que podía para que lo pasado quedase como una amarga experiencia en nuestra historia y pareciera que todo volvería a ser normal, las sobras de la infidelidad se estaban mitigando.

Transcurrieron 3 meses de intentos para avivar nuestro matrimonio, podría decir que él se estaba convenciendo de que podríamos volver a ser felices juntos, ya no lo percibía tan reacio.

La constante lucha interna para poner confianza donde no la había realmente me demandaba mucha energía, reprimía muchos pensamientos.

Aplicaba el pensamiento positivo porque realmente quería apostarlo todo.

Esas cosas de mí que no le gustaban a él las estaba tratando de corregir.

Es cierto, todo esto puede funcionar, pero hay una manera más eficiente, eficaz y duradera de superar el dolor porque tu esposo se fue con otra para ver cómo haz clic aquí

 

Gladys

2 Comments

  • mm

    Oscar Duran Yates

    Reply Reply mayo 5, 2019

    Hola …..

    Lamento no poder responderte como dices “…ya conoce mi experiencia…” porque no has puesto tu nombre, recibo muchos mensajes, mails y comentarios a diario y entenderás que me es imposible identificar quien me habla si no pones nombre.

    Puedo decirte con respecto a tu pregunta, de que hacer…. ve a este enlace, lee el artículo
    https://reconciliarte.com/las-4-causas-de-la-infidelidad-en-las-relaciones-de-pareja/

    Escríbeme luego si puedo ayudarte, si tienes dudas, estaré encantado

    Abrazos

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