Cuando tuve que decidir entre quedarme con el dolor de la traición o quitármelo

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Esta fue la situación en la que yo me encontré cuando mi pareja me dijo que había conocido a otro hombre y que…

…se marchaba el fin de semana con él a “tener una experiencia”

Sentí un desgarro por dentro.

Era como si de repente el mundo se me cayese encima…

…Sentía ganas de llorar

…de pegar

…de gritar…

Y me derrumbé sobre el salón de mi casa.

Desconsolado. Parecía un niño pequeño sin consuelo.

No te voy a negar.

Me sentí morir.

Y no sé cuánto tiempo estuve sin poder moverme tirado en el suelo..Contar lo que se siente en este caso, no es posible…
Solo si lo has vivido, sabes a lo que me refiero.

Seguro que hay gente que no le importa que su pareja se vaya con otra persona. No era mi caso.

Ella estaba tan determinada a irse con este hombre, y yo tan derrumbado por las imágenes que me venían a la cabeza de lo que pasaría entre ellos que decidimos no vernos

Esto coincidió con que una semana más tarde yo tenía programado un viaje a dar mi examen final como coach, en Estados Unidos.

Se me quitaron las ganas de ir.

Pero tenía todo pagado y si no me presentaba, era como tirar por la borda el dinero pagado y los años que había dedicado.

El día de mi viaje llegó y no pude subir al avión.

Caí roto en la puerta de embarque con un dolor en el pecho que me afligía y que no lo podía controlar.

Lo único que quería era morirme.

Quería llorar, pero en medio del aeropuerto me avergonzaba.

Perdí el vuelo, pero, afortunadamente, gracias a la amabilidad de una azafata, me recolocaron en el siguiente.

Y fue un viaje interminable.

Una semana más tarde, regresaba a España y me sonreía ante el reflejo de mi rostro proyectado sobre la ventanilla del avión.

Me sentía muy bien con todo lo que había pasado.

¿Qué fue lo que había cambiado? ¿cómo lo había conseguido?

Pues esto fue lo que hice:

1.- Puse en una balanza mi vida y mi sufrimiento.

…y aunque me costó imaginarme que podría volver a sentirme feliz después de que mi pareja se había acostado con otro hombre…

2.- Tomé la decisión de recuperarme.

Yo me sentía devastado, sí.

No te lo niego.

Y no tenía ni idea de cómo me iba a recuperar.

Solo había tomado la decisión de hacerlo.

Y entonces, dado que iba a pasar mi examen para conseguir mi acreditación de coaching, me hice esta pregunta:

 

“¿Cómo ayudaría yo a un cliente que, encontrándose en el estado en el que yo me encuentro, viniera a mi pidiéndome ayuda para recuperar su ilusión por vivir?”

3.- Y me puse a imaginar…

…¿Qué preguntas le haría a ese futuro cliente?

…¿Cómo lo ayudaría a soltar el sufrimiento que pasaba?

…¿Cómo le podría ayudar a que viese su vida desde otro lugar?

Y empecé a modo de juego, a desdoblarme haciendo el rol de coach y de cliente al mismo tiempo conmigo mismo en mi cabeza

Y funcionó.

Tardé 24 horas. 3 días en total.

Acabé cansado, agotado, exhausto…y funcionó.

Me había liberado y, sin habérmelo propuesto, me di cuenta de que, había creado un programa para ayudar a las personas que sufren de la infidelidad a que la superen.

¿Te gustaría conocer y aplicar el método que yo utilicé?

Pues esto es lo que cuento en mi taller On Line

 

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Lo que nadie te ha contado sobre la infidelidad y tienes que conocer si estás pasando por una…

 

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Óscar Durán Yates
PD: En el enlace de arriba te cuento la historia de un caso que también fue real, pero diferente al mío.

 

 

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